Según el informe presentado por la Superintendencia Financiera de Colombia, solo un 7% de la población con un sueldo superior a cinco salarios accedería a accidentes personales. Por el contrario el 100% de las pólizas de ‘vida grupo’ que protege a todo el núcleo familiar y 81% de exequias las contrataría este segmento. En cuanto al número de asegurados que contratan productos contra daños y propiedad, destaca el 98% de seguros para incendios o terremoto o un 77% para el hogar los adquieren las personas con mayores ingresos.

Este comportamiento, como explicó José Miguel Otoya, presidente de CARDINAL SEGUROS, atiende a la manera en la que se van cubriendo las necesidades. “Cuando las personas son capaces de cubrir sus necesidades básicas, se considera que se llega a un segundo nivel en el cual se comienzan a preocupar por el largo plazo y con eso, llega la adquisición de seguros para lo más importante, la vida”. Además, como agregó el directivo, ese es una tendencia que se va desarrollando con el tiempo. “Cuando ya se protege lo principal, empieza la preocupación por proteger el patrimonio o cubrir el nivel adquisitivo en caso de que hubiera una falta de empleo”.

Por otro lado, un punto fundamental para atraer a la población que aún no cuenta con seguros son las coberturas obligatorias. En esta línea, Francisco Majós, responsable comercial de SWISS RE para la región andina aseguró que “la obligatoriedad del seguro, como el de riesgo laborales es claramente en beneficio de todo tipo de empleados, no sólo por los benéficos intrínsecos, sino en el tema de concientizar sobre los beneficio de tener coberturas de seguros”.

Una de las principales conclusiones a la que se llega es que la educación financiera en la industria aseguradora sigue siendo el principal freno para el desarrollo de este sector. En este sentido, Mora destacó que lo principal es explicar a cada persona los beneficios que tiene estar protegido. “Dentro de la educación financiera es importante que las empresas expliquen bien los beneficios que proporciona tener un seguro, al tiempo que se debe trabajar más en acercar estos productos con menores costos”. Igualmente, Majós afirmó que la penetración de productos en personas de bajos ingresos depende altamente de la simplicidad de coberturas: “Para lograr un mayor desarrollo se debe mejorar la explicación del producto y su beneficio”, concluyó.