Esta es una de las novedades que incluirá el Gobierno en la reforma fiscal, cuyo proyecto de ley está previsto sea analizado este viernes en el Consejo de Ministros. Esta medida no figuraba inicialmente en el anteproyecto de ley de la reforma. 

“Es perfectamente oportuno en este momento que los mayores de 65 años tengan la capacidad de hacer líquido cualquier bien material que tengan para dedicarlo a una renta vitalicia que complemente su pensión”, ha subrayado Ferre.

En la misma línea, el proyecto de ley también incorporará otra mejora respecto al anteproyecto, relativa a la fiscalidad de los productos de ahorro sistemático, al rebajar de 10 a 5 años el periodo mínimo de tiempo de la inversión para beneficiarse de una menor fiscalidad.

Según Ferre, el IRPF que salga de la reforma fiscal será un tributo “nuevo y distinto” y supondrá mucho más que remontarse al impuesto que había en 2012, cuando el PP llegó al Gobierno, ya que los tipos y los tramos son diferentes y se beneficia especialmente a las rentas medias y bajas, aquellas con salarios inferiores a los 24.000 euros anuales.