Según el informe, por cada viaje de negocios realizado al año por una mujer, un hombre realiza tres. La misma diferencia se observa en el caso de las pernoctaciones: por cada una realizada por una mujer, un hombre realiza 3,1. Es decir, si los 8,7 millones de mujeres ocupadas en 2018 llevasen a cabo la misma cantidad de viajes al año que los hombres (1,2 viajes), se registrarían 6 millones de viajes de negocio adicionales, con su correspondiente gasto en hostelería, comercio y transporte.

Esta diferencia de género en el turismo de negocios está directamente relacionada con las dinámicas de desigualdad de género que persisten en el mercado laboral, que a su vez se ven influidas por la enorme brecha de género que aún existe en España en la conciliación de la vida personal y laboral, tal y como afirman desde Closingap y ya se ha demostrado en estudios anteriores.

Además, el hecho de que las mujeres ocupen menos puestos directivos que los hombres, consecuencia del llamado techo de cristal, agudiza esta brecha: según datos del INE, en 2018 los cargos de mayor responsabilidad fueron desempeñados en un 68% por hombres y solo en un 32% por mujeres. Así, si las mujeres que ocupan cargos directivos viajasen tanto como lo hacen los hombres en las mismas posiciones, se producirían 1,6 millones de viajes adicionales que generarían un valor de 635 millones de euros.

“Lo que prueba, una vez más, la necesidad de que todos y todas, tanto desde el ámbito público como el privado, adoptemos medidas estructurales e integrales que ayuden a cerrar las desigualdades que todavía persisten en la sociedad”, explica Marieta Jiménez, presidenta del clúster.

Las desigualdades repercuten en la recaudación fiscal

Asimismo, estas desigualdades repercuten en la recaudación fiscal: de desaparecer dicha brecha, el Estado ingresaría hasta 929 millones de euros adicionales en IRPF por las pernoctaciones del total de mujeres ocupadas, 251 millones si solo se considera a las mujeres directivas. En el caso del IVA, la recaudación podría incrementarse en unos 246 millones de euros en el caso del total de ocupadas o 67 millones atendiendo sólo a las mujeres con cargos directivos.

El estudio desvela, sin embargo, que una vez superadas estas barreras, ambos se comportan de forma similar. La estancia media es prácticamente igual tanto en viajes nacionales (3,4 días de las mujeres frente a 3,6 días en promedio), como internacionales (5,8 días ellos y 5,6 ellas); así como el tipo de alojamiento (el hotel es el lugar preferido por el 49% de las mujeres y el 51% de los hombres); y el gasto medio (120 euros diarios de ellas, frente a los 117 de ellos).

Gabriel Escarrer, vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International, este análisis pone de manifiesto que hombres y mujeres viajan de forma diferente, lo que a priori no plantea un problema. Sin embargo, también evidencia la existencia de brechas en el turismo resultantes de las desigualdades que persisten en el empleo, el ocio o la conciliación. Se trata de un coste de oportunidad cuya visibilidad, esperamos, ayude a tomar conciencia y a contribuir a su eliminación definitiva”.

Las mujeres viajan por razones personales y con motivaciones diferentes que los hombres

En los viajes personales y a pesar de que ellas realizan 2,2 millones de viajes más al año que los hombres, la ratio de desigualdad no es significativa en el total de viajes realizado. En cambio, el informe apunta que las principales diferencias de género residen en las motivaciones para viajar. Las mujeres realizan con mayor frecuencia viajes de turismo cultural (proporción de 1,3 por cada viaje de ellos), de bienestar (ratio mujeres/hombres de 1,2) y de sol y playa (ratio de 1,1). Los hombres, por su parte, realizan más turismo deportivo (ratio de 0,6) y gastronómico (0,8). Además, preguntadas por la motivación, uno de los propósitos más aludidos es la visita a familiares o amigos (ratio 1,2).

El estudio evidencia también que las mujeres realizan un mayor gasto medio que los hombres en todas las categorías, salvo en el turismo de sol y playa y el gastronómico. Así, por ejemplo, en turismo cultural, ellas gastan al día 129,8 euros, un 5,3% más que los hombres.

La preferencia de las mujeres por hoteles de categoría media-alta es una de las principales razones: los hoteles de 3 y 4 estrellas son los más elegidos por los turistas españoles, pero ellas presentan una mayor inclinación que los hombres hacia los hoteles de categoría superior. Esta preferencia tiene un efecto positivo en la facturación del sector hotelero: si los hombres siguieran el mismo patrón, el impacto económico ascendería a más de 258 millones de euros al año, lo que representa el 2,4% del VAB del sector de la hostelería, el comercio y el transporte en las Islas Baleares.

En este sentido, se revela que las mujeres son más previsoras y reservan con más antelación que los hombres: el 56% lo hace con más de 15 días, frente al 52% de los hombres. Tras las reservas realizadas directamente con el hotel (46% para ambos), las mujeres encabezan el uso de canales digitales, como web o app del hotel (27% frente al 25% de los hombres), y utilizan en mayor medida las páginas web especializadas en turismo (13% frente al 11%), y en menor medida, las agencias de viajes (24% frente al 27% de ellos).

Las mujeres viajan menos que los hombres por motivos financieros

En términos generales, el conjunto de hombres y mujeres mayores de 15 años residentes en España realizaron más de 164 millones de viajes en 2018. Analizando esta distribución por género, se observa que las mujeres residentes en España viajan un 6,9% menos que los hombres. No obstante, los residentes en España viajan más que el conjunto de los residentes en otros países europeos: un 64% de los europeos realizaron al menos un viaje en 2015, mientras que ese mismo porcentaje se elevó al 68% en el caso de la población residente en España. Asimismo, las mujeres europeas viajan menos (62%) que los hombres (66%), un patrón que también se corrobora entre la población residente en España (66% ellas, 70% ellos).

Tanto residentes españoles como europeos muestran una fuerte preferencia por el turismo nacional, elección que comparten tanto hombres como mujeres. En España, el 90% de los viajes se producen dentro del país, con el 83% de las mujeres y el 77% de los hombres que se decantan por destinos nacionales. En el caso de Europa, las cifras se reducen, 68% y 64% respectivamente, y destaca una fuerte predilección por viajes internacionales, que copan el 50% de los casos. Los españoles, en cambio, sólo se deciden a salir de la frontera en uno de cada tres viajes.