A través de esta iniciativa se actualiza la regulación contenida en el Decreto Supremo Nº 863, de 1989, en la cual se precisan los deberes y obligaciones de los liquidadores de siniestros y corredores de seguros, que se ha mantenido inalterada desde su dictación.

Según recoge el diario ‘La Tercera’, a través de las modificaciones, se busca dar cuenta de la elevada masificación en la contratación de seguros existente en Chile, y recoger en la nueva reglamentación los desarrollos derivados de la incorporación de tecnología en los procesos de comercialización e intermediación de seguros, liquidación de siniestros y mecanismos de atención más expedita a asegurados.

Adicionalmente, a través de este Reglamento se busca recoger algunas de las lecciones del terremoto del 27 de febrero de 2010, centrado en el rol clave que corresponde a las aseguradoras, liquidadores y corredores de seguros para lograr un adecuado y expedito proceso de liquidación de los siniestros que permita que los beneficios de cobertura que se buscan al contratar un seguro se materialicen oportunamente.

Las modificaciones introducidas a la reglamentación son las siguientes:

- Disponibilidad de información para asegurados respecto a sus denuncias de siniestros. Se establecen reglas de información al asegurado y beneficiario respecto al estado de avance de las liquidaciones (por medios telefónicos y sitios web).

- Mejora en sistema de registros de liquidaciones. Se mejora la información contenida en el registro de liquidaciones de siniestros, lo que facilita el monitoreo y supervisión por parte de la SVS.

- Facilitación de mecanismos de denuncia de siniestros. Se amplían los mecanismos de denuncia, permitiendo que el asegurado denuncie siniestros por medios electrónicos, sitios web, centro de atención telefónica u otros análogos, o ante otras entidades autorizadas por la aseguradora.

- Mayor transparencia y regulación clara sobre proceso de liquidación. Se establecen los siguientes principios aplicables al procedimiento de liquidación de siniestros: celeridad y economía procedimental; objetividad y carácter técnico, transparencia y acceso.

- Reducción de plazos para liquidación de siniestros. Se reduce de 90 días a 45 días el plazo general para liquidación de siniestros.

- Regulación de finiquitos. Se regula el uso de finiquitos por los liquidadores, estableciendo la prohibición de solicitarlo con anterioridad a la emisión del informe de liquidación o de la respuesta a la impugnación.
Plazo para pago de indemnización. Se fija como regla supletoria un plazo de 6 días para el pago de la indemnización, contado desde la notificación de resolución de la compañía de seguros sobre la procedencia del pago de indemnización.

- Mecanismos de notificación eficientes para asegurados. Se establece la comunicación electrónica para notificaciones al asegurado, salvo que éste no disponga de correo electrónico, o se oponga, en cuyo caso se utilizará la carta certificada. Igual regulación se aplicará a las comunicaciones dirigidas a las compañías de seguros, o al liquidador.

Incorporación de medios tecnológicos para registro de procesos de liquidación. Se autoriza el uso de sistemas tecnológicos (formatos digitales y electrónicos) como método alternativo al almacenamiento físico de documentos, y antecedentes de la liquidación.

Regulación especial para liquidaciones de siniestros en caso de catástrofe. Se establece regulación especial para liquidaciones en caso de catástrofe, relativa a tramitación y liquidación de siniestros de inmuebles habitacionales y se otorga facultades a la Superintendencia de Valores y Seguros para fijar plazos especiales de liquidación e instruir medios de comunicación para contacto de compañías de seguros, corredores, liquidadores y asegurados.

Exigencia de planes de contingencia. Se establece para aseguradoras y liquidadores de siniestros, la obligación de mantener manuales de evaluación y liquidación de siniestros, y planes de contingencia, para situaciones especiales.

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