“El texto incluye una amplia reforma del sistema tributario español, a través de los principales impuestos que lo definen y de la Ley General Tributaria, con el fin de diseñar unos impuestos más sencillos y justos. El efecto en la economía será significativo: la reforma fiscal supondrá un aumento del PIB del 0,55% en 2015-2016. Como consecuencia de la bajada de retenciones, veinte millones de contribuyentes contarán cada mes, desde enero de 2015, con más renta disponible”, explica el ejecutivo presidido por Mariano Rajoy.(Acceso al Informe de Reforma Fiscal elaborado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas).

El plan, que se remitirá ahora a las diferentes administraciones autonómicas y agentes sociales, será explicado hoy, con más detalle, por el Ministerio de Hacienda y publicado en su página web. El objetivo es que la reforma entre en vigor en enero de 2015.

TRIBUTACIÓN DEL AHORRO

Uno de los cambios que se introducen es una reducción en la tributación del ahorro, pero, precisa el Gobierno, “introduciendo progresividad en el tramo superior”. La nueva tarifa consta de tres tramos: el primero, hasta 6.000 euros, bajará su tributación del 21% al 20% en 2015 y al 19% en 2016; desde 6.000 euros hasta 50.000 euros, el tipo bajará hasta el 22% en 2015 y al 21% en 2016; a partir de 50.000 euros, el tipo de gravamen se situará en el 24% en 2015, y en el 23%, en 2016.

La reforma incorpora también nuevos instrumentos para potenciar el ahorro a medio y largo plazo. Pensando en los pequeños y medianos ahorradores, el Gobierno crea un nuevo instrumento que les dará beneficios fiscales y será una alternativa, o incluso un complemento, a los planes de pensiones u otras formas de ahorro. Este instrumento, denominado ‘Plan de Ahorro 5’, podrá adoptar la forma de cuenta bancaria o seguro, y garantizará “la restitución de, al menos del 85% de la inversión”. Además, los rendimientos generados por importes anuales de hasta 5.000 euros disfrutarán de exención si la inversión se mantiene un mínimo de cinco años.

“El tratamiento del ahorro a largo plazo, que hoy está reducido a los planes de pensiones, el proyecto del Gobierno es ampliarlo también a otras figuras de ahorro a largo plazo, de manera que esas figuras, por ejemplo, depósitos, que se mantengan cinco años, no pagarían durante esos cinco años, haciendo el equivalente a lo que pasa con los fondos de inversión”, explicó el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. También anticipó que el Gobierno quiere rebajar el tope de aportaciones máximas a planes de pensiones con beneficios fiscales “porque los contribuyentes no llegan a 4.000 euros al año”.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha destacado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que se trata de una reforma estructural que contempla con carácter general una bajada de impuestos para todos, “trabajadores, empresas y familias”. "Las reformas adoptadas en estos dos años y medio nos han permitido afrontar la senda de la recuperación. Toca consolidarla", apuntó. Asimismo, el ministro Montoro, ha señalado que "ha llegado el momento de bajar impuestos para todos y el momento en el que los españoles van a recibir la compensación por el esfuerzo que han hecho".

Ambos han subrayado que la reforma no solo pretende compensar los sacrificios de los ciudadanos, sino fortalecer el crecimiento económico, dinamizar el ahorro y la inversión con un sistema tributario moderno, lo que favorecerá la creación de empleo. "Bajamos la fiscalidad sobre el empleo de manera enfática, rebajaremos lo que llamamos la brecha fiscal, que es demasiado alta en España", ha comentado Montoro.