Este Factor de Sostenibilidad parte de la idea de que hoy los españoles viven más años (en media, se ganan 16 meses de esperanza de vida cada 10 años), por lo que la cuantía de la pensión debe modularse en función del tiempo en que se vaya a recibir. El factor empezará a funcionar en 2019 y se revisará de forma automática cada cinco años. Se aplicará una sola vez a las nuevas pensiones, por lo que actúa solo sobre la primera pensión a partir de 2019.

Desde el Gobierno se enfatiza que este factor “no conlleva en ningún caso” aumentar la edad de jubilación y respeta los derechos adquiridos de los pensionistas. “Por el contrario, introduce por primera vez España un elemento de referencia objetivo y previsible que resguarda la sostenibilidad de las pensiones”, se remarca.

La propia ministra ha comentado que “nuestra propuesta es que claramente, ante contribuciones iguales, los españoles de hoy y los de mañana reciban prestaciones similares. Los trabajadores de hoy y los de mañana, a igual contribución por su trabajo, tendrán una prestación similar. Así hacemos equitativo el sistema en el medio y largo plazo”, ha insistido.

Preguntada por el motivo que ha llevado al Ejecutivo a aplazar hasta 2019 su entrada en vigor a pesar de que el comité de expertos recomendaba aplicarlo desde ya, Báñez ha argumentado razones económicas, ya que el fondo de reserva da cierto margen pero hace “razonable” ir pensando en soluciones ahora; y también razones sociales, ya que se debe dar tiempo a los ciudadanos para conocer el sistema y “poder tomar decisiones anticipándose" a su jubilación, incluyendo por ejemplo el "compatibilizar una temporada empleo y pensión” para mejorar la cuantía a ganar de jubilado.

LAS PENSIONES SUBIRÁN AL MENOS EL 0,25%

Asimismo, en paralelo a la definición del Factor de Sostenibilidad, se introduce el llamado Índice de Revalorización de las Pensiones, que tendrá en cuenta la ‘salud’ del sistema de pensiones a la hora de revalorizarlas y no otras variables arbitrarias.  Este nuevo índice se aplicará a partir de 2014 y establece un techo máximo y un suelo mínimo, de tal manera que haya siempre un incremento, independientemente de la situación económica.

Con más detalle, el ejecutivo explica que habrá un incremento mínimo del 0,25%, incluso en momentos de recesión económica, y una subida máxima igual a la variación anual del IPC más un 0,25%.

Báñez ha señalado que la propuesta del Gobierno en cuanto a la revalorización de las pensiones difiere de la que planteó en su día el grupo de expertos, porque “era muy volátil y hacía que algunos años pudiera haber subidas de hasta el 7% o más, y en los años de dificultad pudiera haber bajadas de hasta el 4%”. “Nosotros –ha explicado- mejoramos la fórmula de los expertos con un suelo que no es la congelación, es una mínima subida, y también con un techo máximo de subida. Es una propuesta basada en la de los expertos pero la mejora considerablemente y da estabilidad y certidumbre al sistema”, ha apostillado.

SINDICATOS: "SE AVENTURA UN PROCESO COMPLEJO Y DIFÍCIL"

La ministra ha recalcado que el Gobierno está abierto a debatir sobre la modernización del sistema de pensiones a medio y a largo plazo. “La idea es buscar entre todos el mayor consenso posible. La intención del Gobierno es que esta propuesta, la que salga finalmente, tenga el mayor consenso posible, porque la confianza y la certidumbre es buena”, ha indica Báñez. El objetivo es que proyecto de ley para introducir estas medidas esté aprobado en Cortes antes de fin de 2013.

Tanto Carlos Bravo, de CC.OO., como Carmen López, de UGT, consideran que esta fórmula se traduce en una reducción del poder adquisitivo de las pensiones a largo plazo, y reconocen que la propuesta “aventura un proceso complejo y difícil”, ha analizado Bravo. Las representantes de los empresarios, por su parte, Marina Gordón (CEOE) y Teresa Díaz (Cepyme), han reclamado el acuerdo social para aprobar la reforma.