Así, los usuarios del régimen subsidiado que adquieran capacidad de pago, se vinculen laboralmente o tengan una relación contractual que les genere ingresos podrán afiliarse al régimen contributivo, en la misma EPS, y hacer este cambio sin que vean interrumpidos sus tratamientos médicos (sin solución de continuidad) y acceso efectivo a los servicios de salud, y sin que tengan que efectuar un nuevo proceso de afiliación, informa ‘Portafolio’.

De este modo, cuando la persona y su núcleo familiar pasen del subsidiado al contributivo deberán recibir todos los beneficios de este último, incluidas las prestaciones económicas para el cotizante. Durante el cambio, la EPS deberá garantizarles a sus afiliados la continuidad en la prestación de los servicios del plan de beneficios de manera integral. Además, para facilitar la movilidad entre regímenes, las EPS podrán administrar, simultáneamente, afiliados del contributivo y del subsidiado, para lo cual no requerirán doble habilitación.

La norma también permite a las aseguradoras del subsidiado administrar en el régimen contributivo hasta un 10% de sus afiliados, sin que deban cumplir los requisitos de habilitación que se le exigen a una EPS del régimen contributivo. Asimismo, las entidades que administran el contributivo podrán manejar en el régimen subsidiado hasta un 10% de sus afiliados.