Dentro de las maniobras delictivas utilizadas, el fraude en particular se ha visto incrementado llegando a afectar a la actividad empresarial y, en nuestro caso, específicamente al mercado asegurador, provocando una serie de perjuicios en cadena que terminan menoscabando al sistema. Fraude, denuncias, juicios, aumento de litigiosidad, pagos indebidos que deben asumir las ART (Aseguradoras de Riesgos del Trabajo), encarecimiento de costes para las empresas y en el medio de todo esto: abogados, médicos, centros asistenciales, agentes de seguridad, funcionarios, bolseros y demás tipos de delincuentes que ven en esta situación la oportunidad de obtener una ganancia y van por ella.

El más perjudicado en toda esta situación es el propio trabajador, víctima en la mayoría de los casos de los abogados inescrupulosos que los incitan a denunciar hechos inexistentes o en el mejor de los casos a exagerarlos con la promesa de una ganancia segura que después no se cumple, mintiéndoles también respecto al perjuicio que sufrirán los empleadores. Si bien parte de los abogados que demandan al sector utilizan mecanismos de captación del cliente y posterior reclamo que muchas veces configuran delitos penales, ellos son solo una parte del problema ya que en dicha operatoria muchas veces participan en forma necesaria profesionales de la salud, Policía y funcionarios del Poder Judicial.

“Lesión Serial en el Frigorífico”

Nuestro Estudio a través de su vasta experiencia en la investigación de fraudes en el mercado asegurador y en especial en los siniestros laborales, ha podido establecer mecanismos usuales de conductas en la comisión de este delito. La investigación de innumerable cantidad de casos nos ha permitido establecer patrones de conducta que se repiten entre los partícipes de la actividad delictiva y muchos son los casos que podríamos llamar “emblemáticos”.

Con motivo del Congreso de COPADES, hemos hecho hincapié en un caso que llamamos “Lesión Serial en el Frigorífico” porque consideramos que tiene todos los condimentos dentro de un contexto de fraude. Ocurre en un frigorífico donde comienza una ola creciente de accidentes de trabajo en un corto lapso de tiempo y en forma desproporcional para la empresa empleadora, teniendo en cuenta la cantidad de trabajadores que se desempeñaban en ella.

Por otra parte, tampoco ajena a estas circunstancias y viéndose afectada no solamente por nuestro caso sino por otros tantos que comenzaron a generarle un perjuicio irreparable, la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) del frigorífico se ve obligada a aumentar fuertemente las tarifas a aquellas empresas de mayor siniestralidad, entre las que se encontraba la nuestra. 

En este punto intervenimos como Estudio (uno de los controles antifraudes llevados a cabo por las aseguradoras) que decide actuar en consecuencia ante la presencia de un posible fraude y, a partir de ahí, se suceden una serie de hechos que terminan por desenmascarar a una enmarañada organización delictiva dedicada al armado de siniestros.

Conclusiones

La conclusión a la que nos llevó este caso fue que las ARTS habitualmente no comparten la información de siniestralidad con las empresas aseguradas, sobre todo si son Pymes, perdiendo la posibilidad de tener una ayuda de parte del empresario que es el más interesado en colaborar para detectar posibles fraudes. Hemos establecido que cuando se detectan picos de siniestralidad en períodos cortos es esencial investigarlos porque es un claro indicio de posible fraude.

Par finalizar, mencionar que el fraude es una amenaza latente que está cada vez más instalado y todos los actores del Sistema deberían tomar conciencia de ello, los organismos de control, las aseguradoras y los asegurados, trabajando en conjunto y colaborando para combatirlo.

El Organismo de Control, que en nuestro país es la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, tiene una función fundamental que es colaborar con acciones tendientes a que estos delincuentes desistan de seguir cometiendo  fraudes y comprometerse como una instancia previa sin tener que llegar al extremo de una denuncia penal para que en los casos flagrantes de fraude  tomen una posición dura que además de impedir que se sigan pagando sumas de dinero indebidas, incluya fuertes multas e inhabilidades para los profesionales y funcionarios  inescrupulosos intervinientes.

En Argentina resulta fundamental poner en práctica con toda rigurosidad la Resolución Nro. 38477 de la S.S.N cuya norma exige a las entidades supervisadas la adopción de políticas y normas destinadas a combatir el fraude en los seguros.

Entendemos que el fraude en el mercado asegurador es un flagelo global pero en Latinoamérica se transformó en un problema medular que pone en serio riesgo la sostenibilidad del sector.

 

Emilio Riestra

Penalista Especialidad: Antifraude en aseguradoras automotor, ART.

Fundador Estudio Riestra-Lamanna-Secchi