En el caso de España, se espera que el PIB suba un 2,7% en 2018, liderando a las grandes economías avanzadas, solo por detrás de EEUU. Aun así, dicho porcentaje es una décima menos de lo proyectado hace tres meses y confirma la ralentización de la actividad al que se enfrenta nuestro país.

El FMI confirma que el PIB de España despedirá el presente año con un avance del 2,5% en el cuarto trimestre, una tendencia que seguirá debilitándose hasta 2019, cuando se espera que la economía crezca a un ritmo del 2,1% en los tres últimos meses del año. En el conjunto del próximo año, se proyecta un avance del 2,2% para la economía española, sin cambios con respecto a lo anunciado tanto en julio como en abril.