Concretamente, el informe proyecta un crecimiento mundial del 3,4% este año y del 3,6% en 2017, un ritmo levemente menor que el pronosticado en octubre de 2015.

“Este será un año de grandes retos, y las autoridades deberían pensar acerca de la forma en que pueden reforzar la resiliencia de sus economías a corto plazo, pero también acerca de las perspectivas a más largo plazo”, expresaba en su momento Maurice Obstfeld, Consejero Económico y Director de Estudios del FMI. ”Esas medidas de largo plazo”, agregó, “tendrán de hecho efectos positivos en el corto plazo al aumentar la confianza y la fe de las personas en el futuro”.

Brasil, lastre para la región

En el caso concreto de América Latina y Caribe, la institución internacional prevé para el presente año una contracción del PIB agregado en la zona, aunque dicha perspectiva de retroceso es menor al experimentado en 2015. Estima una caída del PIB del 0,3% en 2016, y un crecimiento del 1,6% en 2017.

En su informe, el FMI establece estas perspectivas a pesar del crecimiento positivo en la mayoría de los países de la región. La contracción global reflejaría la recesión de Brasil y otros países en dificultades económicas. El país carioca habría cerrado 2015 con una caída de la economía del 3,8%, según las estimaciones del organismo, que prevé un nuevo retroceso, del 3,5% en 2016, y el punto de equilibrio (0%) en 2017.

Esta evolución contrasta con el dinamismo esperado en México, con tasas de crecimiento de su economía del 2,5% en 2015, el 2,6% en 2016 y el 2,9% el próximo ejercicio.