Este es el mensaje principal que el FMI lanza en su informe anual sobre la economía española en el que destaca la “impresionante recuperación” que ha protagonizado el país, aunque ha continuado alertando sobre el elevado desempleo, la deuda pública y privada que hacen “vulnerable” a España ante posibles shocks.

El directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional ha reconocido en el examen anual de la economía española, conocido como 'Artículo IV', que ha acogido “con satisfacción la impresionante recuperación económica de España, la fuerte creación de empleo y la rápida disminución de los desequilibrios”.

En este sentido, la institución prevé que el crecimiento en España se modere a partir de este año, aunque seguirá por encima de la media de la zona euro. Pronostica que el PIB real crezca un 2,3% en 2017 y un 2,1% en 2018 después de mejorar un 3,2% en 2016 con la demanda interna como principal fuerza impulsora. Además, el FMI ha mejorado sus previsiones de crecimiento para España a largo plazo (como ya hiciera para 2017 y 2018 en su anterior informe). Concretamente, ha elevado una décima el PIB para cada ejercicio hasta el 2% en 2019, el 1,9% en 2020 y el 1,7% en 2021.

“Es fundamental, por lo tanto, preservar lo que se ha logrado con las reformas, pero España debe avanzar más para mantener su dinamismo económico . La reducción de las vulnerabilidades y de las debilidades estructurales que aún existen es esencial. La atención inmediata debe centrarse en reiniciar una consolidación fiscal gradual con el fin de situar el alto volumen de deuda pública en una firme trayectoria descendente, reducir el elevado desempleo estructural y de larga duración y elevar el lento crecimiento de la productividad de las numerosas pequeñas y medianas empresas españolas”, concluye el informe del FMI.