En la ponencia inaugural, Flavia Rodríguez-Ponga, directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, desgranó algunos datos sobre la Previsión Social Complementaria (PSC). Incidió en la estabilidad en el patrimonio de los fondos de pensiones, si bien advirtió del notable descenso en las aportaciones como consecuencia de la crisis. Sin embargo, anotó que otros productos como los PPA han aumentado notablemente desde el inicio de la crisis, por lo que planteó la necesidad de hacer estos productos más atractivos. Además, reseñó el escaso ahorro que los españoles destinamos a pensiones y seguros (14% de la renta disponible) en comparación con nuestros vecinos europeos (36,9% de media). “Tenemos que avanzar y proponer medidas que nos acerquen a otros países de nuestro entorno, que han demostrado las ventajas de la PSC”, dijo Rodríguez-Ponga. Asimismo, repasó los proyectos normativos que ocupan actualmente a la DGSFP, tanto en el ámbito europeo como nacional. Recordó que el regulador está trabajando en la comunicación a los ciudadanos acerca de las pensiones que van a percibir en su jubilación y en la elaboración de un informe sobre PSC. En relación a esta, afirmó que es importante “que las prestaciones puedan percibirse en forma de renta”, que sería “una de las palancas para su desarrollo”. Asimismo, hizo hincapié en la relevancia de una adecuada “educación financiera” y la necesidad de revisar los criterios de liquidez “para que los clientes se sientan más seguros en caso de necesitar disponer de lo depositado”.

A continuación, David Carrasco, director de Pensiones de BBVA, dirigió un coloquio en el que intervinieron Jaime Nieto-Márquez, presidente de OCOPEN; Luis María Sáez de Jáuregui, presidente del Instituto de Actuarios Españoles; Carlos Bravo, secretario confederal de Protección Social y Políticas Públicas de Previsión Social de CC.OO.; Jesús González, director de la unidad confederal de Previsión Social de UGT; y Ángel Martínez-Aldama, director general de Inverco. Este panel de expertos opinó acerca del proyecto de ley de reforma de las pensiones planteados por el Gobierno, la forma de asegurar la solvencia y suficiencia de la Seguridad Social así como el papel que debe desempeñar la PSC. Coincidieron en la necesidad de modificar el sistema, aunque con puntos de vista divergentes acerca de la manera de afrontarlo. Asimismo, se mostraron a favor del desarrollo del Segundo y Tercer Pilar, siempre como complemento del Primero. En particular, se reconoció la importancia del Segundo Pilar e incluso, algunos de los ponentes, abogaron por su obligatoriedad. Además, coincidieron en la conveniencia de incentivar las prestaciones de estos sistemas complementarios en forma de renta.

DIVERSIFICAR LA FINANCIACIÓN

Tras este panel, Pablo Antolín, economista principal de la Unidad de Pensiones Privadas de la OCDE, señaló que dicha organización recomienda diversificar las fuentes de financiación de la jubilación y disponer de sistemas de pensiones públicos de reparto (PPCC) y pensiones de capitalización complementarias. Además, remarcó la necesidad de mejorar el diseño de los planes de pensiones de capitalización. Por otro lado, repasó los diferentes sistemas de pensiones públicas y privadas en los países de la OCDE en función de su carácter asistencial o contributivo, obligatoriedad o voluntariedad, forma de financiación y relación entre contribución y pensión. “Los países de la OCDE combinan todo ello. Lo que varía es el peso de cada componente”, puntualizó. Antolín matizó que “todos tienen reparto público con un componente asistencial y otro contributivo” y recordó que “todos tienen pensiones de capitalización obligatoria o voluntaria, tanto ocupaciones como personales”. Así pues, nuestro sistema se asemeja al de otros países, pero la principal diferencia radica en que “las pensiones públicas son la principal, si no la única, fuente de financiación de la jubilación”. Además, se refirió al reto que supone el impacto del envejecimiento de la población española, repasando las diferentes maneras de afrontarlo, aunque recalcó que la mejor forma de tratarlo es vinculándolo al número mínimo de años precisos para tener derecho a la pensión íntegra.

Por otro lado, advirtió que la tasa de reemplazo que promete el sistema público de pensiones de países como España o Italia “es suficiente pero no sostenible”, mientras que en países como Suecia “quizás no es suficiente, pero sí es sostenible”. Finalmente, recomendó desvincular de la caja de la Seguridad Social la financiación de las pensiones asistenciales -como viudedad y orfandad-, ligándolas a los Presupuestos General del Estado.

EL FACTOR DE SOSTENIBILIDAD

Rafael Doménech, economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, se centró en la reforma de las pensiones públicas en España y el desarrollo del factor de sostenibilidad [ACCESO A LA PONENCIA]. Habló del desafío que supone el envejecimiento de la población, el incremento de la esperanza de vida y la jubilación de la generación del ‘baby boom’. Estas circunstancias han impulsado el actual proceso de reforma y el desarrollo del concepto del factor de sostenibilidad, cuyo objetivo es lograr una “equidad intergeneracional, la sostenibilidad a largo plazo y el mantenimiento de unas pensiones adecuadas”, aclaró.

Explicó que el sistema del factor de sostenibilidad permite un modelo de equilibrio entre los gastos e ingresos del sistema y evita “que las pensiones bajen en recesión y que afecten factores coyunturales”. Además, hizo hincapié en que el elemento determinante de la revalorización reside en el crecimiento real de los ingresos, no en la inflación, como sucedía hasta ahora. “La pensión media gana o pierde poder adquisitivo dependiendo de si el crecimiento real de los ingresos es superior al crecimiento del número de pensiones”, advirtió. No obstante, reconoció que “las proyecciones de población hacen prever que el número de cotizantes crezca menos que el de pensionistas, lo que supondrá el descenso de la pensión media con respecto al salario medio”.

Tomás Burgos, secretario de Estado de Seguridad Social, defendió en el cierre de la jornada el proyecto de ley de reforma de Seguridad Social recién presentado. “No vamos hacia un nuevo modelo, pero sí hacia una revisión en profundidad del sistema atendiendo a la equidad intergeneracional y la sostenibilidad”. Asimismo, insistió en el esfuerzo realizado para reducir la tasa de jubilación anticipada gracias a medidas como la compatibilidad de salario y pensión o la jubilación parcial, apostando por la prolongación de la vida laboral, y destacó el endurecimiento penal de las conductas defraudatorias.