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Voto particular de José Luis Tortuero [pdf]
Addenda con el voto particular de Miguel Ángel García y la explicación del voto de Santos Miguel Ruesga [pdf]

El factor de sostenibilidad planteado se compone de dos fórmulas. La primera, el Factor de Equidad Intergeneracional o FEI, actúa solo sobre el cálculo de la pensión inicial y la modera en la proporción que haya aumentado la esperanza de vida de la persona jubilada respecto de una esperanza de vida tomada como referencia. La segunda, el Factor de Revalorización Anual o FRA, es una fórmula que delimita el crecimiento equilibrado de las pensiones, de acuerdo con los ingresos disponibles, el número de pensiones entre los cuales han de repartirse y el denominado efecto sustitución; pero lo modula de acuerdo con la relación entre ingresos y gastos del sistema de pensiones, de modo que los déficits (más gastos que ingresos) moderan el crecimiento de las pensiones y los superávits (más ingresos que gastos) lo mejoran.

“Estas dos fórmulas conforman un factor de sostenibilidad que reparte a lo largo de los años las cargas derivadas de las tensiones que en el sistema de pensiones ya están generando y van a generar, aún en mayor medida, el aumento de la longevidad y el aumento de la tasa de dependencia. Además, envía un mensaje sobre la estabilidad a largo plazo del sistema de pensiones español que puede tener un efecto positivo en la situación económica actual”.

Los expertos consideran que este factor es necesario “porque el aumento de la esperanza de vida y las tensiones demográficas del sistema de pensiones son un hecho cierto y sobradamente documentado, que constituyen una amenaza potencial del bienestar económico de ciudadanos que alcanzarán 15 millones de pensionistas en unas décadas y, por extensión, del conjunto de la sociedad. Asimismo, creen que este factor de sostenibilidad debe ir aparejado “de una intensa política de transparencia, dirigida a toda la ciudadanía”.

En su informe, argumentan, además, que “la posibilidad de que la aplicación del factor de sostenibilidad suponga un descenso nominal de las pensiones futuras es muy baja y, en cambio, es alta la probabilidad de que a medio y largo plazo, la pensión media real aumente”.

COMBINACIÓN DE ALTERNATIVAS

Los expertos recuerdan en su informe que previsiones actuales apuntan a que la tasa de dependencia aumentará de forma considerable en los próximos años como consecuencia del ‘baby boom’, a no ser que se lleven a cabo reformas estructurales que den lugar a un importante aumento del número de cotizantes. Ante esta situación, se plantea desde el grupo de expertos que la sociedad española, “a través de sus representantes políticos”, elija entre una combinación de alternativas planteadas en el informe con las que hacer frente a los efectos del “previsible aumento del número de pensiones y evitar, al menos parcialmente, una reducción en el porcentaje que representa la pensión media sobre el salario medio”.

Así, el primero de estos planteamientos es “aumentar el número de cotizantes incentivando la prolongación de la vida activa de los trabajadores y mediante reformas estructurales que incentiven el crecimiento, reduzcan rápidamente el desempleo y aumenten la población activa como consecuencia de nuevos flujos migratorios, atraídos por ese mayor crecimiento”.

Una segunda alternativa es “aumentar los tipos impositivos, incrementar el porcentaje de los salarios que constituye la base de cotización y aportar ingresos adicionales al sistema de pensiones, por ejemplo, en la línea de los niveles existentes de media en los países de la Zona Euro”.

Finalmente, la tercera de las alternativas es “aceptar la disminución de la ratio de la pensión media sobre salario medio, asumiendo que los jubilados reciben pensiones del sistema público (las cuales pueden seguir aumentando en términos reales), que podrían complementarse con ingresos procedentes de su ahorro privado”.

El Comité de Expertos recomienda que se aplique el factor de sostenibilidad formulado en el informe dentro del periodo 2014 a 2019, “si bien –se matiza- existen razones de peso para que se haga lo antes posible”. Y se concluye: “El factor de sostenibilidad debe ser aplicado con transparencia y explicado con sencillez a todo aquel ciudadano que se quiera interesar por ello”.

VOTOS PARTICULARES

El informe de este grupo de expertos incluye dos votos particulares y una explicación del voto de otro. En el caso de Miguel Ángel García Díaz expresa su preferencia de desplazar hasta 2019 la implantación de los dos componentes del factor de sostenibilidad recomendados. Su apreciación se basa en dos argumentos. El primero, la disponibilidad de recursos financieros en el Fondo de Reserva, un instrumento, argumenta, “que permite hacer frente durante un tiempo prudencial a posibles saldos negativos del sistema público de pensiones.

El segundo argumento es que el factor de sostenibilidad propuesto “implica un cambio significativo en la dinámica de funcionamiento del sistema público de pensiones, que debe ser explicado y asimilado por la sociedad y los órganos democráticos que toman las decisiones en materia de Seguridad Social. Considerando”. “En un momento tan delicado como el actual es conveniente evitar nuevas incertidumbres en la población que pudieran generar efectos negativos sobre sus decisiones de consumo e inversión, de manera que diferir en 5 años su aplicación práctica permitirá a la sociedad española disponer de tiempo suficiente para conocer en profundidad este instrumento e incorporarle a todas aquellas decisiones que puedan considerar están influidas por esta nueva variable que se introduce en el sistema de pensiones”.