No solo el concepto de expatriado ha cambiado, sino también el sesgo, ya que, según la encuesta realizada por MAPFRE entrevistando a expatriados, 7 de cada 10 tienen estudios superiores, más de la mitad (53%) son mujeres y prácticamente uno de cada tres tiene entre 31 y 40 años. Aunque cada vez es más común que los expatriados se desplacen a otros países con su familia, todavía el 73,2% de los mismos viajan solos al extranjero.

El sector bancario (14,4%), seguido por el sanitario-farmacéutico (13,7%) y el químico y petrolero (11,8%), son los sectores en los que trabajan más expatriados. Según este estudio, el principal destino de estos trabajadores es América Latina (21,6%), destacando especialmente Brasil, que concentra el 3,3% de los expatriados españoles. A continuación se sitúa Europa (20,3%) y Estados Unidos (7,2%). “No obstante, hay mercados que cada vez están adquiriendo más importancia, como el africano, donde España destina ya el 6,5% de sus expatriados, o Asia, que acumula el 3,3% del total”, resaltó Marco Orenes.

Como se puso de manifiesto ayer a través de los datos, el fenómeno de los expatriados es una realidad que está creciendo de forma importante en todo el mundo, ya que “en los últimos cuatro años el número de expatriados ha crecido un 2,4% en todo el mundo y se prevé que más de medio millón de personas sean trasladadas por sus empresas a trabajar a otros países en 2017. Aunque todavía el 60,8% de los trabajadores que salen al exterior lo hacen por un periodo de tiempo inferior a dos años, cada vez es más frecuente que este tipo de trabajadores haga carrera profesional en el extranjero y pase de un país a otro”, señaló el vicepresidente de MAPFRE ESPAÑA.