A su parecer, el sistema de salud actual requiere de un agente articulador que actúe como regulador de los servicios, funcione como comprador de los mismos y sea un aliado de los usuarios. En esta tónica, considera que habría que replantear el modelo de las Entidades Promotoras de la Salud (EPS) ya que, de no hacerlo, se podría dar un colapso del sistema. “Necesitamos aclarar si son aseguradoras y cuáles son las reglas de juego para ellas o si son administradoras de los recursos del Estado y, en ese sentido, cuál debe ser su papel”, explicó en información que recoge ‘la República’. Si bien, señaló que no deben ser las instituciones del Gobierno las que tengan que administrar esos recursos.

Gustavo Adolfo Bravo Díaz, comisionado de la Comisión de Regulación en Salud, también se mostró a favor del cambio, pero con el esquema de aseguramiento a través de entidades que puedan desarrollar una prevención del riesgo y de ‘organizaciones robustas’ que den garantía al asegurado. “La expresión EPS se ha ganado la antipatía del público, sin embargo, creo que no hay que cambiarlo sino manejarlo distinto, donde se vean verdaderas gestoras del riesgo”, aseveró.

Por su lado, Carlos Ignacio Cuervo, gerente de Capital Salud EPS, manifestó que si la decisión es continuar con el régimen contributivo en el modelo de aseguramiento de un subsidio a la demanda, será necesario revisar la Unidad de Pago Per Cápita del régimen subsidiado y hacer el ajuste, “de lo contrario cualquier EPS de este régimen que esté operando a pérdidas y que los costes hospitalarios estén por encima del ingreso, terminará retirándose o dilatando las prestaciones”, aseguró. Por ello, propuso implementar un fondo único de financiación con recursos de oferta y demanda que sea gestionado por un operador especializado que tenga claro atención, cuidado integral y una adecuada gestión en la red a distintos niveles.

Finalmente, el presidente de Fedesalud, Félix León Martínez, indicó que si bien la situación en los términos actuales no es sostenible bajo un concepto de aseguramiento que no se cumple, el problema del sistema de salud no es solo de las EPS, señalando en este sentido al sistema de financiamiento, la reforma tributaria, la crisis en el sistema de oferta de servicios y la desastrosa capacidad de modulación del Estado.

Según datos de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas dados a conocer por su director, Juan Carlos Giraldo Valencia, las deudas que tienen las EPS del régimen contributivo y subsidiado, las entidades territoriales, el Fosyga y otras entidades del Estado con los hospitales y clínicas colombianas asciende a un total de 4 billones de pesos (2.220 millones de dólares), de los que el 51,1% está en estado de morosidad.

COMPARTIR