De hecho, apenas un 26% dice estar preparando su jubilación de forma activa y solo un 7% de los españoles cree que su jubilación le proporcionará los ingresos suficientes para vivir, según se desprende de las conclusiones para el mercado español del estudio de AEGON 'La cara cambiante de la jubilación', cuyos resultados a nivel global ya adelantamos hace unos días.

Según explicó ayer el CEO del grupo asegurador en España, Jaime Kirkpatrick, este porcentaje, que es “ridículo” y contrasta con la media global del estudio (15%), revela que la industria aseguradora no ha sabido, por el momento, comunicar esta necesidad y, por lo tanto, “tenemos mucho que hacer”. Es importante, comentó, que la gente sepa que tiene que ahorrar y, en este contexto, los aseguradores “somos más necesarios que nunca, ayudando a la gente a responsabilizarse de su futuro financiero”.

Aunque sea con poco, se ha de transmitir que se empiece a ahorrar, cuando antes mejor. Transformar la concienciación sobre el ahorro en acciones concreta sigue siendo un reto para el sector. Y además, remarcó, “hay que ser claro”, pues el cliente tiene derecho a entender.

En este proceso, los Gobiernos también han de desempeñar un papel “positivo y proactivo” a la hora de ofrecer incentivos y motivación para que la gente se asegure sus ingresos de jubilación, quizás mediante estímulos en materia de impuestos o campañas educativas. “Y es importante también que las empresas participen y ayuden más en la planificación del futuro de sus trabajadores, si bien en el contexto actual de crisis parece difícil conseguirlo”, destacó Kirkpatrick.

ÍNDICE DE PREPARACIÓN PARA LA JUBILACIÓN, POR DEBAJO DE LA MEDIA

El informe muestra que España está por debajo de la media europea en el Índice de Preparación para la Jubilación elaborado por AEGON. Este índice se ha establecido teniendo en cuenta el grado de compromiso en seis puntos básicos –responsabilidad, conocimiento, comprensión, planificación, ahorro y expectativa– para determinar cómo se prepara la población de cada país. Aunque en el primer factor estamos en la línea de otros países, en conocimiento es donde España está más alejada de la media.

Debido a cuestiones como el alto índice de desempleo, las fuertes medidas de austeridad y la confianza que se tuvo durante años en el sector inmobiliario como uno de los pilares de los planes de jubilación, los españoles no invierten tanto como querrían en sus planes de jubilación, lo que deja a España con un nivel de 5 puntos, tres décimas por debajo de la media europea (5,3), igualada con Polonia y solo por delante de Hungría (4,8).

Entre otras conclusiones destacadas de este estudio, Kirkpatrick hizo hincapié en el hecho de que una mayoría de trabajadores en activo (70%) prevé estar en peor situación ante la jubilación que los jubilados actuales (71% de media para el conjunto del estudio). Además, un 64% (69% de media global) afirma sentirse responsable de prepararse de forma suficiente para la jubilación.

Hay también un 55% de encuestados que, aunque cree que es importante ahorrar para la jubilación, no piensan que sea prioritario para ellos en este momento. Sobre su situación personal, el 29% de los encuestados confía en mantener un buen nivel de vida tras su jubilación, frente a un 45% que no lo cree así, lo que supone un índice de pesimismo mayor que la media en Europa. Se da la circunstancia de que hay una sensación más positiva entre el grupo de edad de menores de 25 años, de los cuales un 14% considera que su jubilación será mejor que la de la generación actual.

HACIA UNA JUBILACIÓN GRADUAL

El directivo también incidió en que casi para la totalidad -94%- es necesaria una reforma de las pensiones, si bien hay varias opiniones a la hora de especificar en qué debería consistir: un 15% cree que debería reducirse el coste de las pensiones mediante la disminución del valor de los pagos de la pensión individual; un 30% es partidario de aumentar los fondos para las pensiones mediante una subida de impuestos, y otro 49% prefiere una propuesta que combine ambas medidas de manera equilibrada. Menos aceptación tiene la propuesta de retrasar la edad de jubilación, de la que no es partidario el 48%, aunque hay una percepción generalizada –en un 76%- de que los beneficios de las pensiones públicas perderán valor como consecuencia de los recortes del Gobierno.

Un último aspecto que destacó que es que el retiro “va a tener un perfil muy distinto” en el futuro, en el que la jubilación “dorada” da paso a la jubilación gradual. Tal y como revela el informe, apenas un 32% de los encuestados cree que podrá dejar de trabajar por completo cuando llegue su edad de jubilación y un 60% opina que deberá trabajar durante más años para poder jubilarse en buenas condiciones. La media de encuestados a nivel global que se ven trabajando pasada su edad de jubilación es de un 15%, inferior al dato en España (36%).