Para Inocencio Arias el factor más preocupante para las empresas en el ámbito internacional es el debilitamiento del proyecto europeo. "En el corazón de la Unión Europea asistimos a una preocupante división en torno a la idea de Europa. Alemania mantiene su entusiasmo pero a los euro escépticos de siempre, como Gran Bretaña, empiezan a sumarse países como Polonia o Hungría", afirmó.  “El resultado es una Europa que cuenta menos en el mundo”, concluyó.

Emilio Ontiveros destacó que la evolución del entorno internacional será cada vez “más vinculante” en la marcha de la actividad empresarial a todos los niveles. “La importancia que van a tener las decisiones que tomen las empresas en el ámbito internacional deberán ser necesariamente muy meditadas y prudentes dado el entorno económico global en el que nos encontramos. El deterioro en el desarrollo de los países emergentes, con China y Brasil en transiciones nada cómodas, sumado a la inestabilidad financiera -con el peor enero en la historia de la Bolsa- van a condicionar a la baja el crecimiento del comercio a nivel mundial y afectarán también a la solidez de nuestra economía nacional".

Finalmente, José Vilches abogó por aprovechar el momento actual de la competitividad española para promover uno de los saltos más ambiciosos que puede dar una empresa en otros mercados: pasar de la exportación a la internacionalización.