Según se detalla en estudio, uno de los mayores desafíos al que hacen frente las entidades para preparar sus estados financieros consiste en calcular de antemano los flujos de caja futuros provenientes de los contratos de seguro, de ahí que resulte difícil asignarles un valor.  Se ha desarrollado para ello un modelo mixto de contabilidad: las compañías valoran sus activos con arreglo al coste histórico o según los valores de mercado actuales en función del uso previsto y establecen provisiones para siniestros con bases actuariales a fin de cubrir sus futuras obligaciones de seguro. “Esto no solo crea potencial para algunos desajustes contables, sino que además puede ocultar descalces económicos importantes si el valor intrínseco de los activos y los pasivos responde de forma diferente a los cambios en la situación económica”, se advierte.

Asimismo, existen grandes diferencias en la práctica contable de unos países a otros, con lo que resulta difícil comparar los estados financieros de las compañías de seguros a nivel internacional.

“El desplazamiento hacia una valoración más económica de los activos y pasivos debería, en principio, contribuir a arrojar luz sobre el coste total de producción de los seguros, incluyendo el coste del capital necesario para soportar el negocio," afirma Külli Tamm, coautora del estudio. Al mismo tiempo, podría introducir más volatilidad en los estados financieros de las aseguradoras, lo cual podría encarecer indebidamente el coste del capital de las aseguradoras y ponerlas en una situación de desventaja frente a otros sectores.

Por otra parte, los cambios en la presentación de informes financieros podrían traer algunas ventajas para las compañías de seguros. Darren Pain, coautor del estudio destaca que “la nueva normativa contable debería instar a las aseguradoras a revelar más abiertamente el origen de la incertidumbre en sus estimaciones sobre los activos y pasivos, así como la compensación monetaria por asumir el riesgo; pero para fomentar mayor transparencia probablemente se necesiten otros parámetros de valoración adicionales”.

RETRASOS EN LA NORMA INTERNACIONAL COMÚN

El Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (International Accounting Standards Board / IASB), en colaboración con el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera de Estados Unidos (Financial Accounting Standards Board / FASB) vienen desarrollando un nuevo marco de valoración para los contratos de seguros y ha tratado de actualizar las normas de contabilidad actuales para otros instrumentos financieros.

En su reunión de septiembre, el IASB decidió recabar más opiniones del sector acerca de sus propuestas, por lo que la nueva normativa contable de los seguros, tal y como observa  Según Kurt Karl, economista jefe de SWISS RE, probablemente no estará lista antes de 2016. Igualmente, el FASB ve poco probable que surja una norma internacional común para los contratos de seguro en un futuro cercano.

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