Se estima que en 2021 se invertirán 1,5 billones de dólares en viajes profesionales en el mundo, con un aumento ya en 2019 del 7,4% respecto del año anterior. También se estima que en 2021 habrá 87,5 millones de expatriados en todo el mundo, con un 83% más de empresas que publicarán aumentos de productividad gracias a las medidas de trabajo flexible. Este mercado, cada vez más globalizado y acelerado, está redefiniendo el concepto de la gestión de los riesgos inherentes a los viajes, consecuencia de la evolución de los riesgos y amenazas: delitos cibernéticos, terrorismo, revueltas civiles, desastres naturales y enfermedades contagiosas.

Lugares de trabajo en constante cambio

El Deber de Cuidado (Duty of Care) es la obligación moral y legal que tiene las empresas de cuidar de sus empleados, tanto en su puesto habitual de trabajo con en sus viajes profesionales, minimizando los riesgos a los que se exponen. A pesar de que en España crece el nivel de sensibilización con el cuidado de los trabajadores, sigue siendo bastante habitual que las empresas no dispongan de un plan adecuado implantado.  

Una explicación está en la velocidad a la que cambian tanto los lugares de trabajo como las plantillas. En España, por un lado, aumentan los viajes profesionales, pero por otro lado disminuye el número de expatriados de larga duración. De media, un empleado expatriado cuesta entre tres y cuatro veces más que contratar a un empleado local. Tradicionalmente la expatriación era la forma de solventar una falta de trabajadores especializados en una localización concreta y, por tanto, un gasto extra que merecía la pena asumir. No obstante, la mejora de los procesos de contratación, junto con la tendencia a reducir costes, ha llevado a las empresas a optar por reducir sus inversiones en programas de expatriación.  

Por el contrario, vemos un incremento en el número de trabajadores remotos y flexibles. Hay varios factores que explican esta tendencia. El cambio de actitud frente a la forma en la que gestionamos el trabajo y el estilo de vida, motivado por los avances tecnológicos y el aumento de la movilidad. También es importante destacar los beneficios que los trabajadores remotos ofrecen a las empresas.

Alza del trabajador remoto

Si bien existe una creencia arraigada de que los equipos funcionan mejor cuando trabajan físicamente juntos, se ha demostrado que el trabajo remoto aumenta la productividad y la eficiencia del empleado. Un estudio reciente indica que el 86% de los empleados siente que es más productivo cuando trabaja desde casa. Las aplicaciones de mensajería instantánea y las herramientas de gestión interactiva de proyectos permiten que a día de hoy el 87% de los trabajadores se sienta más conectados que cuando trabajan en la oficina. Las empresas que se permiten el trabajo remoto ven además reducidos sus costes de explotación.

La posibilidad de trabajar de forma remota también ha supuesto para las empresas una forma de atraer y retener talento. Siendo los millennials el grupo generacional más amplio dentro de las plantillas, el 68% de los estudiantes que terminan sus estudios universitarios afirman que a la hora de presentar sus candidaturas priorizarán aquellas empresas que ofrecen ambientes de trabajo flexibles. Además estas políticas ya no se perciben como ventajas sino como implícitas en los puestos de trabajo modernos. También se ha observado que el hecho de disponer de un sólido programa de asistencia en viajes aumenta el interés de los candidatos.  

Qué buscar

Toda empresa, independientemente de su tamaño, tiene la obligación de priorizar el bienestar de sus trabajadores y de protegerles de los posibles riesgos en su puesto de trabajo, ya sea en la oficina, en casa o en el extranjero. La definición de trabajo remoto y de viaje profesional dista mucho de ser unánime y varía de persona a persona. Esto quiere decir que, desde el punto de vista del deber de cuidado de los empleados, compensa contar con una política amplia, pero a la vez diseñada a medida de las necesidades de la empresa.

Aunque la tecnología ha dado entrada a nuevos riesgos para los trabajadores remotos y los viajeros profesionales, destacando los peligros relacionados con la seguridad de datos, también ha proporcionado a los gerentes de riesgos oportunidades para mitigarlos. Las aplicaciones para smartphones, como Chubb Travel Smart, proporcionan a los trabajadores que se encuentran fuera de la oficina un punto de contacto en caso de que algo vaya mal, proporcionando información actualizada en tiempo real sobre riesgos potenciales cerca de su ubicación y utiliza el GPS para monitorizar y localizar sus posiciones en caso de que se produzcan acontecimientos de mayor gravedad.  

El desarrollo de una política robusta para cumplir con el Deber de Cuidado de los empleados en último término se reduce a colaborar de manera efectiva con una aseguradora que entienda sus necesidades y que gestione los siniestros de la forma más diligente y efectiva posible. Revise su política y pregúntese cómo se enfrentaría su compañía de seguros a un posible siniestro. Si la respuesta no le resulta convincente, ha llegado el momento de buscar una nueva aseguradora.