El daño a la marca y la reputación se mantienen como primer riesgo para las empresas. Aunque los productos defectuosos, las prácticas empresariales fraudulentas y la corrupción continúan siendo amenazas clave para la reputación, las redes sociales han amplificado significativamente su impacto, haciendo más vulnerables a las firmas. Asimismo, los riesgos considerados tradicionalmente como no asegurables son cada vez más volátiles y difíciles de afrontar y mitigar.

El bróker también estaca que el incremento “considerablemente” que está experimentando las incertidumbres entorno a los ciberriesgos y sus consecuencias costosas por la interrupción del negocio, pasando del noveno al quinto puesto este año el ranking. “Se ha convertido en la principal preocupación actualmente para las empresas de Norte América, al haberse incrementado la frecuencia de las brechas cibernéticas y ser cada vez más complejos los planes de respuesta ante incidentes debido a las obligaciones legales y de comunicación”, detalla el informe

Por otro lado, el riesgo/incertidumbre política, que anteriormente ocupaba el 15º puesto en el ranking, vuelve a entrar en el Top 10 en el noveno puesto. Al mismo tiempo, la preparación frente al riesgo ha descendido desde el 39% en 2015 al 27% en la actualidad. “Es interesante comprobar cómo las naciones desarrolladas que tradicionalmente estaban asociadas a la estabilidad política se están convirtiendo en nuevos focos de volatilidad e incertidumbre. Esto es algo que preocupa a las empresas, especialmente a aquéllas que operan en mercados emergentes”, indica AON.

Hacia un enfoque multi-funcional de la gestión del riesgo

“Vivimos en una nueva realidad para las empresas de cualquier tamaño en todo el mundo. Hay muchos factores influyentes emergentes que están creando oportunidades, pero al mismo tiempo generando riesgos que deben ser gestionados”, afirma Rory Moloney, CEO de Aon Global Risk Consulting. “A medida que el panorama de riesgos para las actividades comerciales evoluciona, las empresas no pueden depender exclusivamente de las tácticas tradicionales de mitigación y transferencia de riesgos. Deben adoptar un enfoque multi-funcional de gerencia de riesgos y explorar formas diferentes de hacer frente a las nuevas dificultades”. 

Realizada en el cuarto trimestre de 2016, la ‘Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2017’ recoge las respuestas de 1.843 participantes de empresas públicas y privadas a nivel mundial.

 

Top 10 Riesgos

1.         Daños a la marca/reputación

2.         Desaceleración económica/lenta recuperación

3.         Incremento de la competitividad

4.          Cambios normativos y regulatorios

5.         Ciber Riesgo (delitos tecnológicos/hacking/ virus/códigos maliciosos)

6.         Falta de innovación/satisfacción necesidades clientes

7.         Falta de capacidad para atraer y retener el talento

8.         Interrupción del negocio

9.         Riesgo/incertidumbre política

10.       Responsabilidad frente a terceros (incluyendo E&O)

La tecnología/innovación disruptiva es un riesgo que los participantes han situado este año en el puesto 20 del ranking pero que se anticipa entrará en el Top 10 de riesgos en 2020. Con la reciente introducción y adopción de  nuevas tecnologías, como drones, coches sin conductor o robótica avanzada, las empresas tienen una mayor conciencia del impacto de la innovación. Los participantes de distintos sectores, no solo del tecnológico, se han percatado de la importancia de potenciales disruptores tanto dentro de su propia industria como fuera.

Principales conclusiones

  • El moderado crecimiento económico global ha dado a las organizaciones motivos para un optimismo cauteloso, lo que ha supuesto que la desaceleración económica / lenta recuperación ocupe de nuevo el segundo puesto en el Top 10 de los 10 principales riesgos.
  • El incremento de la competitividad aumentó hasta el número tres este año. En muchos casos, la competencia se ha vuelto tan feroz que cada vez es más difícil para los ejecutivos identificar claramente en qué industria y con qué empresas están compitiendo.
  • Los daños patrimoniales, que ocuparon el puesto número 10 en 2015, han caído hasta el número 13. Esto podría reflejar las prioridades cambiantes, ya que el riesgo/incertidumbre política ha adquirido una mayor relevancia.
  • Los fallos de las cadenas de distribución y suministro ocupan el nivel más bajo desde 2009, pasando del número 14 al número 19.
  • La interrupción del negocio no está considerado como uno de los 10 principales riesgos por las empresas de Oriente Medio / África, que históricamente han sufrido una mayor exposición a los incidentes que interrumpen operaciones empresariales.
  • La falta de capacidad para atraer y retener el talento podría llegar a ser más pronunciada si las políticas migratorias cambian en América del Norte y Europa, donde los sectores tecnológicos han contado  durante mucho tiempo con plantillas integradas por inmigrantes cualificados de todo el mundo.

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