Sonia Lecina

 

Sonia Lecina López. Inspectora de Seguros de la DGSFP adscrita a funciones de Supervisión en el SEPBLAC

 

En nuestros días, la voluntad de implantarla ha dejado de ser una opción en todo el sector financiero para convertirse en algo imperativo por norma (europea y nacional) y, además, oportuna y deseable.

Sin embargo, parece que su reconocimiento en sociedad (traduzcan en términos de empresa), se retrasa. Su implantación en las organizaciones y su toma de conciencia y sensibilización distan aún de alcanzar la mayoría de edad. Se observa un incremento gradual y paulatino, si bien flemático. Parece oportuno traer a colación eso de “si no invierte en un buen ‘compliance’ en su empresa, pruebe a no tenerlo” con referencia clara al incremento del riesgo legal al que se enfrentan aquellas empresas -aseguradoras en nuestro caso- que no prestan a esa función la debida atención.

El actual entorno económico y de constantes cambios regulatorios en el sector de seguros exige dejar el tratamiento espontáneo e improvisado de esta función.

La semana pasada se publicó la propuesta de revisión de Solvencia II, se acaba de adaptar en España el nuevo Reglamento de protección de datos y la penúltima Directiva de la normativa de prevención del blanqueo de capitales y viene la siguiente para el año que viene. La normativa de distribución parece que nos da un respiro. Creo que mejor no les cuento más.

Es momento de darle mayor prioridad, dotando esa área de cumplimiento con profesionales cualificados y recursos suficientes que aporten garantía de que la gestión se alinea con un adecuado sistema de evaluación de riesgos y control interno.

La implantación de Solvencia II en el sector asegurador pone de relieve el cumplimiento normativo y su verificación como uno de los componentes clave del sistema de gobierno. El cumplimiento normativo aporta, además de una seguridad razonable en la gestión, formación, asesoramiento, responsabilidad y cultura de control a la empresa. Impulsa el cumplimiento de los objetivos y de la estrategia empresarial y, sin duda, es un gran valor añadido en las organizaciones.

La omnipresencia de esta función en la entidad debe aterrizar desde el plano teórico a su eficacia real; el camino debe iniciarse como siempre desde arriba y hacia abajo: consejo de administración, dirección ejecutiva y staff. Solo así conseguiremos esa visión y respeto 360 grados, con un alcance que empodere a esa función con la ubicuidad que merece y que tutele a las aseguradoras en las “avalanchas regulatorias” que no queda más remedio que capear.

Y dejémoslo aquí; como decía Walt Disney, “La mejor manera de empezar algo, es dejar de hablar de ello y empezar a hacerlo”.

⇒ INESE organiza el Curso Superior de Compliance en el Sector Asegurador, con convocatorias en Madrid (de 1 de abril a 2 de mayo) y Barcelona (de 24 de abril a 26 de junio).