El sindicato considera que “los empleados públicos ya han pagado el peaje de la crisis económica a través de los diferentes recortes y es necesario acabar con los recortes y devolver la inversión a los niveles previos a la crisis”.

Particularmente, llama la atención sobre los recortes presupuestarios en las partidas de prótesis y otras prestaciones (gafas, ayudas dentales, prótesis, etc), 11,5 millones; acción formativa 754.000 euros; ayudas por parto múltiple, 440.000 euros; lesiones permanentes no invalidantes, 579.000 euros, y asistencia a la gran invalidez, 515.000 euros.

Paralelamente destaca “el incremento producido en los gastos por incapacidad temporal de larga duración (más de 3 meses)”, por un importe de 7,7 millones de euros, “presumiblemente por el incremento de la edad media de los mutualistas”.

 

Modelo “muy estable”

En su valoración, el sindicato también explica que el informe muestra la distribución de mutualistas que optan por recibir la asistencia sanitaria a través de aseguradoras y el Régimen General de la Seguridad Social. “Aunque se aprecia una ligera tendencia al alza de la Seguridad Social, CSIF considera que el modelo MUFACE sigue siendo muy estable pese a las dificultades que se han producido durante la crisis”, señala, ya que los funcionarios que optan por la Seguridad Social pasan del 14,6 al 19,4 por ciento desde 2007.

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