La mayor pérdida asegurada individual provino del terremoto de Kumamoto en Japón en abril de 2016, con pérdidas que superaron los 4.800 millones de dólares. Otros acontecimientos notables que se registraron el pasado año incluyeron el incendio forestal de Canadá de Fort McMurray en mayo,  que causó pérdidas aseguradas de cerca de 3.500 millones; el huracán Matthew a principios de octubre, que dio como resultado la mayor pérdida asegurada individual en Estados Unidos, con un coste de 2.300 millones; y los efectos combinados de los ciclones Elvira y Friedrike en Europa, durante el verano, que produjeron pérdidas de aproximadamente 2.480 millones.

“Nuestro informe pone de manifiesto que a pesar de las pérdidas registradas y que estas habían caído en los últimos cinco año, siguen siendo significativas”, señala John E. Alarcon, Executive Director, Catastrophe Analytics de WILLIS RE. “Es importante destacar –añade-que nuestro informe también revela que las pérdidas económicas siguen siendo superiores a las pérdidas aseguradas y muy sustanciales en algunas regiones. Es evidente que la industria de seguros tiene un papel importante que desempeñar, así como para ayudar a la recuperación económica mediante el apoyo a unas sociedades más resistentes y al cierre de la brecha de protección entre las pérdidas aseguradas y el coste económico total cuando se producen catástrofes naturales”.

Sobre las pérdidas registradas en Estados Unidos, Prasad Gunturi, vicepresidente ejecutivo del bróker, matiza que  “los eventos de catástrofes naturales en el país, especialmente las tormentas severas en Texas durante marzo y abril y el huracán Matthew a principios de octubre enfatizan el papel crucial que desempeña la industria de seguros en la reconstrucción de las comunidades”.

 

COMPARTIR