Asimismo, esta encuesta refleja que más de tres cuartas partes (un 77%) de los encuestados creen que Solvencia II está consumiendo valiosos recursos que podrían ser mejor utilizados en otras áreas; mientras que el 62% consideró que los preparativos están distrayendo a la alta dirección de la gestión que supone día a día de su negocio.

Simon Gavilla, jefe del actuarios y de riesgo en Grant Thornton, aseveró que “el sector está aceptando "a regañadientes Solvencia II como un mal necesario y reconoce que traerá algunos beneficios”. Sin embargo, apostilla Gavilla, "está claro que no consideran que estos beneficios serán suficientemente importantes como para justificar los costes, el volumen de trabajo y los recursos para poder adaptarse a la normativa”.

LA AMBIGÜEDAD, EL MAYOR OBSTÁCULO

En cuanto a los obstáculos más importantes para el mercado de los seguros en la aplicación de Solvencia II se mantienen sin cambios en comparación con la encuesta de 2012. La ambigüedad con respecto a los requisitos del régimen y la falta de recursos son los dos obstáculos más reseñados. Los encuestados también señalaron problemas de datos y la falta de comprensión del nuevo régimen como otros obstáculos para la aplicación.