Además, dichas enfermedades también repercuten significativamente en las cuentas públicas. En concreto, el coste social atribuible al conjunto de las tres es de 26.489 millones de euros al año, lo que representa el 3,15% del PIB, como lo refleja el informe 'Coste de la enfermedad potencialmente prevenible con cambios de estilo de vida', presentado ayer por la fundación y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Si los españoles cuidaran más su alimentación, realizaran más ejercicio, dejaran de fumar y de consumir alcohol y drogas, la sociedad podría ahorrar el 62% del coste social atribuible a estas tres enfermedades, es decir, 16.425 millones de euros.

Se trata de un estudio descriptivo que utiliza como fuentes principales al Ministerio de Sanidad y al Institute of Health Metrics and Evaluation (IHME) y que analiza la trascendencia económica, social y sanitaria de estas tres patologías en España. El informe detalla el coste medio del ingreso hospitalario por estas patologías y analiza los factores de riesgos asociados a cada una de ellas, entre otras cuestiones.

En el mismo se detalla que de los tres problemas de salud que analiza el trabajo, la enfermedad isquémica del corazón es la que tiene mayor carga de enfermedad, especialmente en los hombres; tiene además una elevada tasa de mortalidad y una menor discapacidad en los supervivientes que las otras dos enfermedades. Por el contrario, la diabetes tipo 2 y la osteoporosis presentan menor mortalidad, pero una elevada carga de enfermedad asociada a pérdida de calidad de vida de las personas que las padecen.