La directiva ve el mundo como oportunidades y para crecer con ellas “es necesario no acomodarse mucho. Hay que asumir riesgos, y eso a veces requiere digerir el vértigo”. Y destaca la importancia del trabajo en equipo: “La compañía es el equipo. Por eso es fundamental una comunicación cercana con cada uno, abierta y en confianza. Una comunicación de ida y vuelta, con la que nos comprendemos y nos conocemos mejor unos y otros, y con la que acercamos nuestras visiones”.
 
Gómez-Llorente no cree que haya en el sector comportamientos no éticos: “Tenemos un mercado bastante sano en este sentido”. Pero matiza que “si hay una cosa que no podemos controlar, en cualquier entorno, es el comportamiento de los demás”.

“Somos responsables del nuestro propio –añade- y en éste es en el que debemos centrar nuestra atención y nuestro empuje". "Creo que la competencia que más merece la pena afrontar es ante nosotros mismos y ante nuestras posibilidades”, concluye.