Destaca que esta figura tiene en otros países europeos, como Reino Unido, “mucha más implantación y relevancia social” que en España, debido, entre otros factores, a que “en este país, las profesiones, entre ellas la de corredor, están poco protegidas”. “Tampoco hemos sido capaces de darnos a conocer y de ‘vender’ nuestros trabajo y nuestros valores añadidos”, añade.

Respecto a otros canales de distribución de seguros, defiende que “no tiene nada que ver el asesoramiento que presta el corredor con el de un empleado bancario” y lamenta que “las normativas son, día a día, más exigentes para nosotros [los corredores de seguros]”.

Apunta , además, al papel que desempeña su organización, destacando la apuesta para hacer que las corredurías pequeñas tengan futuro: “Es nuestra razón de ser. Esa es precisamente nuestra misión: propiciar que los pequeños corredores tengan los mismos medios que los grandes. Ayudamos a que puedan competir con las herramientas adecuadas. El servicio que ofrecemos es de un valor añadido mucho mayor”.