En concreto, la JERS ha identificado una serie de opciones para, en primer lugar, proteger a los asegurados ampliando y mejorando de forma proporcional los requisitos de los informes prudenciales. En segundo lugar, propone la creación de un marco europeo de rescate y resolución para entidades en apuros.

En tercer lugar, plantea una serie de elementos con los que se podrían crear herramientas macroprudenciales para abordar los riesgos sistémicos de entidades aseguradoras y reaseguradoras. Entre estos estaría la capacidad de las autoridades para imponer aumentos de capital a las entidades, así como  restricciones en el reparto de dividendos; la capacidad de intervenir en circunstancias excepcionales, como cuando los asegurados cancelen de forma masiva sus seguros; requisitos de capital simétricos que ayuden a amortiguar el comportamiento procíclico durante las recesiones y prevengan la acumulación de vulnerabilidades sectoriales durante los repuntes; requerimientos de liquidez para aseguradoras con un perfil vulnerable; e instrumentos dirigidos a actividades similares a las de la banca que garanticen la coherencia entre sectores de la política macroprudencial.

Las propuestas realizadas están en sintonía con los trabajos iniciados por EIOPA.