Según el estudio, la mayoría de las pérdidas operacionales en el sector de la generación eléctrica, que ascendieron a más de 1.800 millones (1.365 millones de euros), se atribuyen a la ubicación de las instalaciones, a la tecnología y al mantenimiento de la misma, o a una combinación de todas ellas. Se confirma que la rotura de maquinaria fue la causa del 76% de los siniestros analizados, aunque provocó solo el 57% de las pérdidas aseguradas, mientras que los siniestros relacionados con el clima, que solo representan el 12% del total, provocaron el 22% de las pérdidas, lo que da una idea de la capacidad de estos eventos para perjudicar las cuentas de resultados.

Philippe Du Four, presidente de la Práctica Global de Energía del bróker, comenta que el sector eléctrico no es el único afectado por siniestros relacionados con el clima. “Todos los establecimientos comerciales e industriales son vulnerables a este tipo de siniestros. Sin embargo, reducir el impacto sigue siendo un desafío para la industria eléctrica global y la clave para lograrlo pasa por desarrollar una sólida gestión de riesgos”, comenta.

En este sentido, Du Four explica que “la monitorización y control de la fiabilidad y eficiencia de la tecnología empleada y asegurarse de contar con un adecuado programa de mantenimiento son los pilares básicos para prevenir las pérdidas y, de esta forma, proteger la reputación, optimizar la eficiencia operativa y lograr de las aseguradoras reducciones de prima”.