P.- En primer lugar, ¿cómo ha sido su gestión al frente de la mutualidad en estos primeros meses en el cargo tras su nombramiento en diciembre?

Rafael Navas.- Si bien es cierto que este nombramiento supone una nueva forma de trabajar para mí, el cambio en estos meses no ha supuesto nada nuevo en mi gestión. Desde 2012 ya desempeñaba el puesto de director general adjunto con la malograda Mercedes Vázquez, asistiendo a las reuniones de los órganos de gobierno de la mutualidad y parte de esta gestión la llevaba a cabo directamente. En cuanto a la estructura organizativa, con pequeños cambios introducidos en el organigrama, se ha intentado mantener la misma composición con la que estábamos operando hasta mi nombramiento.
Soy consciente de que hasta ahora era una labor de despacho, y que a partir de ahora mis colaboradores me tendrán que sustituir en esta faceta, y yo dedicar mi tiempo a coordinar y a reforzar las relaciones con otras instituciones, especialmente con los Colegios de Abogados, que son nuestros representantes ante los abogados en todo el territorio. Considero que esta dedicación es muy importante para la mutualidad y es mi intención reforzarla para que nos conozcan más y mejor.

P.- ¿Qué valoración hace de los resultados en 2013? ¿Cuáles han sido las principales magnitudes y claves para esta evolución?

Rafael Navas.- Los resultados de los últimos años siempre han sido significativamente buenos, si los comparamos con el sector. Además este ejercicio 2013 quizá puedan calificarse de excepcionales, caracterizados por un incremento de aportaciones muy por encima de las previsiones realizadas, alcanzando los 412 millones y con un crecimiento del 26,45% con respecto al ejercicio anterior. En cuanto a rentabilidad, hemos seguido la línea marcada desde el año 2005 de estabilidad, ofreciendo a nuestros mutualistas un 5,3%. Por último, en este ejercicio 2013, la mutualidad ha superado los 4.116 millones de ahorro gestionado, con un crecimiento del 10,99% respecto de 2012, lo que nos situaría por comparación entre las 12 primeras compañías de seguros de Vida.
Las claves de estos resultados, sin ninguna duda está en la confianza que nos otorgan nuestros mutualistas, depositándonos los ahorros para que los gestionemos, frente a otras entidades financieras y de previsión.

P.- ¿Cuáles son los objetivos de la mutualidad para 2014?  A medio plazo ¿seguirá esta tendencia creciente?

Rafael Navas.- La prioridad en este momento es consolidar el sistema actual y mejorarlo en todo aquello que sea posible. La solvencia es uno de los pilares fundamentales en el que se apoya la mutualidad, en transmitir confianza y seguridad hacia sus mutualistas. En cuanto a la tendencia de crecimiento experimentada en 2013, es difícil de mantener a medio plazo; no nos olvidemos que las aportaciones han crecido un 26,45% este último ejercicio. Para este año 2014, las expectativas son un poco más moderadas pero esperamos seguir creciendo. El comportamiento del primer trimestre está confirmando las previsiones realizadas para 2014.

P.- ¿Cómo se adaptan vuestros planes de futuro a los cambios que se avecinan en el ámbito de las pensiones públicas?

Rafael Navas.- La reforma de las pensiones públicas conllevará una reducción de las mismas en el momento de su percepción por los ajustes que se irán introduciendo a los largo de los años, entre ellos el famoso factor de sostenibilidad, que corregirá la pensión en función de la esperanza de vida estimada para cada individuo en función del año de percepción. Al igual que el sector privado, MUTUALIDAD DE LA ABOGACÍA deberá dar servicio no solo a nivel de previsión individual, sino también a nivel de previsión empresarial para todos aquellos individuos que deriven parte de sus ahorros a complementar el nivel de pensiones públicas.
Ya disponemos de los productos para complementar las pensiones a nivel privado e individual y estamos trabajando en un nuevo producto que cubra las necesidades a nivel empresarial, para los despachos de abogados que quieran hacer previsión empresarial para sus socios o empleados por cuenta ajena.

MEJORAR LA CULTURA FINANCIERA

P.- ¿Cómo pueden repercutir estos cambios en el sector del ahorro privado?

Rafael Navas.- Si el sistema público está en entredicho, es favorecedor no solo para las mutualidades sino para el conjunto del sector privado que se dedica a la previsión complementaria. El sector privado intentará aprovechar la oportunidad, pero es el ciudadano el que tiene que tomar conciencia del problema del sistema público de pensiones y tratar de derivar parte de los ahorros a complementar las pensiones públicas que, según parece, no van a ser suficientes para mantener un nivel deseado de bienestar social.
En este sentido, los gobiernos tendrán que regular, aunque sea obligatoriamente, la forma de poder complementar las pensiones públicas a través de las empresas, potenciando la previsión empresarial, además de la previsión privada.

P.- Desde vuestro punto de vista, ¿qué precisa este mercado para tener un mayor desarrollo y estar en niveles más próximos a los de los países de nuestro entorno?

Rafael Navas.-  Para alcanzar la madurez y sofisticación de otros mercados europeos, en primer lugar, resulta imprescindible fomentar la cultura financiera del ciudadano para que entienda el seguro, no como una carga, sino como un instrumento más de ahorro o de mejora de su bienestar personal y familiar.
Para ello las compañías también debemos ponernos a la altura de otros países europeos en cuanto a la mejora en las técnicas de gestión, modelización actuarial y financiera y aprovechar el impulso y transparencia que en este sentido nos aportará Solvencia II, mejorando así la imagen que el ciudadano tiene del seguro, y en consecuencia ampliar el mercado en toda su dimensión.         

P.- Y en el caso concreto de las mutualidades, ¿cuáles son vuestras reivindicaciones para cumplir mejor con vuestra labor alternativa a la Seguridad Social?

Rafael Navas.-  Una entidad que actúa como alternativa al sistema público debería jugar en las mismas condiciones que tiene el sistema público de la Seguridad Social. Al menos en la parte que la mutualidad actúa como alternativa al sistema público, debería estar exenta de impuestos, al igual que lo está el sistema público. Si ambas instituciones cumplen los mismos objetivos y funciones del primer pilar de previsión, las condiciones deberían ser las mismas.
Otra reivindicación, en la parte que aportan los mutualistas para cubrir esta alternatividad, el importe  debería igualarse a la cuota máxima del RETA, ahora mismo tan solo es deducible el 50%, de esta forma se impulsaría la mejora de las prestaciones futuras.

ESTABILIDAD CONTINUADA EN LA RENTABILIDAD

P.- En un entorno como el actual de bajos tipos de interés, que dificulta la labor inversora de las aseguradoras, ¿cuáles son las claves de vuestra gestión para alcanzar las rentabilidades logradas hasta la fecha?

Rafael Navas.- En estos momentos, todas las aseguradoras e instrumentos de previsión que tienen que cubrir compromisos de pensiones tienen su dificultad en invertir a tipos adecuados de interés. La cuestión en estos momentos no es fácil, y hay que buscar en mercados y emisores que puedan dar un plus de rentabilidad, sin perder nunca el objetivo de la solvencia del emisor.
Las claves de la política de las inversiones de MUTUALIDAD DE LA ABOGACÍA se basan en mantener una estabilidad continuada en la rentabilidad, frente a la volatilidad de otros instrumentos de previsión. La cartera está compuesta por un 80% de renta fija, adquirida a lo largo de los años, que mantiene una rentabilidad media del 5,68% y con una duración financiera media aproximadamente de 14 años. Nuestra gestión, es dar ese plus de rentabilidad cada año, operando en determinandos instrumentos financieros a corto e intentando hacer algunas plusvalías que optimicen la rentabilidad final.

P.- Respecto a vuestras inversiones en inmuebles, ¿pueden afectaros los recientes cambios en la normativa sobre tasación de los mismos cada dos años, en lugar de cada tres?

Rafael Navas.-  El nuevo cambio introducido por la normativa aseguradora, donde se han reducido los plazos para actualizar las tasaciones, de 3 a 2 años, en un periodo de disminución paulatina de valor del sector inmobiliario como la que estamos viviendo desde el año 2008, nos ha afectado como al resto de aseguradoras.
No obstante, el efecto de pérdida de valor es mayor o menor en función de la calidad de los inmuebles que componen la cartera. Nuestra política en las inversiones inmobiliarias de los últimos años ha sido adquirir inmuebles en zonas prime, con elevada calidad edificatoria y arquitectónica, y contratos muy garantizados (avales bancarios líquidos), lo que ha contribuido a que la pérdida de valoración de los mismos sea sensiblemente más atenuada de lo que está sucediendo a nivel general en el mercado. Como ejemplo reciente, en el año 2013 se ha tasado el 60% de nuestro patrimonio inmobiliario, reduciéndose la disminución de valor de nuestros inmuebles en solo un 9% de media, frente al 25-30% de la pérdida que ha sufrido el sector.
Actualmente, la posición de los inmuebles en la mutualidad alcanza a nivel contable neto un importe de 449 millones de euros, que representa el 11% del total de activos en cartera, y un valor de tasación de 555 millones.
 

P.- Finalmente, ¿cómo está siendo la adaptación y preparación a Solvencia II? ¿Qué está siendo lo más complicado? ¿Cómo puede afectar a futuro el más que probablemente aumento de las exigencias de capital que traerá consigo la directiva?

Rafael Navas.-  La adaptación a Solvencia II no está siendo fácil, no solo por la envergadura del proyecto, sino por el cambio cultural, organizativo y de recursos humanos y tecnológicos que la nueva normativa propone a todos los niveles de la entidad.  Además, en un entorno económico tan volátil y en una situación como la actual en la que de algún modo conviven dos regímenes contables y normativos como Solvencia I y II, los sucesivos retrasos en su implantación y la todavía indefinición tanto de requisitos cuantitativos como de reporting al supervisor y al mercado, generan aún más incertidumbre en cuanto a cuál es la toma de decisiones más adecuada.
Por otro lado, el sector debería tomarse este nuevo marco legal, no solo como un requerimiento normativo, sino como un desafío y una oportunidad para adecuar la toma de decisiones en base al riesgo real que asume la compañía. Además, esta mayor eficiencia en la gestión acarreará ventajas competitivas que permitirán optimizar la oferta de productos y la estrategia de inversión, compensando así el más que probable aumento de capital regulatorio.