El grupo destaca, en particular, que por séptimo trimestre consecutivo el resultado de explotación después de impuestos fue positivo, con un rendimiento sólido en todas las áreas del grupo. En este segundo trimestre del año, el resultado operativo después de impuestos fue de 1.700 millones (1.280 millones de euros), en el mismo nivel que un año antes.

Para el conjunto del semestre, el beneficio neto se situó en 4.930 millones (3.720 millones de dólares), un 10,9% menos.

El presidente y consejero delegado de AIG, Robert H. Benmosche, destaca que los resultados trimestrales reflejan la fortaleza de las operaciones de seguros y un compromiso permanente con la gestión del capital. “Todos nuestros negocios de seguros registraron fuertes resultados operativos”, comenta. En este sentido, destaca que el resultado operativo de las actividades de seguros se incrementó en el segundo trimestre del año en un 21%, hasta 2.300 millones (1.735 millones de dólares).

En No Vida, el resultado operativo fue de 1.085 millones (818 millones de dólares), un 16% más, con un volumen de primas 9.300 millones (7.016 millones de dólares), un 1,8% más. El ratio combinado fue del 102,6%, frente al 102,4% de un año antes. Para el conjunto del semestre, dicho porcentaje mejoró hasta el 100%, frente al 102,3% de un año antes.

Por su lado, la División de Vida y Jubilación aportó un beneficio operativo de 1.150 millones (867 millones de euros), un 23% más. Los ingresos en este negocio superaron los 4.300 millones (3.240 millones de euros), tras un incremento del 7,3% respecto al segundo trimestre del pasado año.

Junto al anuncio de sus resultados, el grupo adelanta también la intención de pagar un dividendo de 0,1 dólares (0,07 euros). Será el primero que abona desde 2008.