Es cierto, comentó, que las reformas introducidas en los últimos años han contribuido a contener el aumento del gasto y a reforzar la sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones. Pero se precisa más.

En ausencia de incrementos de los ingresos, según explicó en su comparecencia en el Congreso de los Diputados, el  mecanismo de ajuste descansaría principalmente sobre una disminución de la pensión media con respecto al salario  medio,  lo que se conoce como ‘tasa  de  sustitución’.  “De cara al futuro, sería conveniente establecer una ‘tasa de sustitución objetivo’, a partir de la cual deben adecuarse los ingresos del sistema para garantizar su sostenibilidad”, planteó Linde.

Además, considera “deseable” que la estrategia de reforma elegida conduzca a un aumento de la transparencia del sistema y a un refuerzo de la relación entre las contribuciones y las prestaciones, “manteniendo  mecanismos de ajuste automático que garanticen el equilibrio financiero”, concluyó.