Sí se expresaba ayer el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en su comparecencia ante la Comisión del Pacto de Toledo. Comentó, eso sí, que este desarrollo de elementos de capitalización resulta “complejo y requiere de un análisis previo de cuestiones tales como el período de tiempo requerido para su implantación, su carácter voluntario u obligatorio, la rentabilidad que puede ofrecer en un escenario de estancamiento demográfico y bajo crecimiento de la productividad, o la distribución del coste asociado que supone esta implantación entre las distintas generaciones”

Entre los cambios que desde la institución se defiende para la reforma de las pensiones, Linde destacó que “cualquier medida encaminada a desincentivar la jubilación anticipada y permitir la ampliación de la vida laboral por encima de los 67 años tendría efectos positivos sobre la sostenibilidad financiera del sistema”. Linde recordó que algunos países han optado por incluir también en sus mecanismos de sostenibilidad un enlace automático entre la esperanza de vida y la edad a la que se permite la jubilación.

Cuentas nocionales: sistema con ventajas en términos de mejora de la transparencia

Otros países, añadió, han enmarcado estos cambios dentro de una “transformación más amplia”, que consiste en la adopción de un sistema de cuentas nocionales de contribución definida, “sistema –señaló Linde- que tiene algunas ventajas en términos de mejora de la transparencia del sistema”.

Asimismo, reiteró que debe “ser preservado” el mecanismo  automático de  equilibrio financiero  (factor  de  sostenibilidad  e índice de revalorización) incluido en las últimas reformas. Y concluyó: “la instrumentación  de  la  normativa  actual,  o  de  cualquier  reforma adicional,  debe  realizarse  con  la  mayor  transparencia  posible. Los problemas a que da lugar el envejecimiento de la población deben afrontarse desde una estrategia amplia de política económica, para lo que resulta crucial volver a la senda de consolidación fiscal y que se recupere la tendencia de reducción de la deuda pública, con el objetivo de situar las finanzas públicas en una mejor posición para afrontar los retos del envejecimiento”.