Las empresas asistentes, aunque han destacado su apoyo al arbitraje y a las instituciones arbitrales, han manifestado su preocupación a la hora de elegir Madrid como sede de arbitrajes domésticos e internacionales. La razón es la reciente jurisprudencia contra el arbitraje del Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre esta materia. También se ha destacado la necesidad de una mayor comunicación entre jueces y árbitros, para que los primeros entiendan mejor el trabajo de los segundos.

También se ha destacado que las empresas seleccionan minuciosamente a las Cortes Arbitrales con las que trabajan, que deben de contar con una trayectoria dilatada y gran reputación.

Entre las tendencias para los próximos años, se destacó la posibilidad de que las Cortes Arbitrales tiendan a dejar en manos de una Autoridad Nominadora la designación de los arbitros.