Este dato pone de manifiesto que las familias se están desapalancando y que han aprovechado los años de crisis para reducir su endeudamiento y elevar su riqueza. De hecho, la deuda de los hogares se ha situado al cierre de 2013 en 846.881 millones de euros, lo que supone un 6% menos que en 2012 y la cifra más baja desde 2006, cuando alcanzó los 843.771 millones de euros.

Los activos financieros totales de las familias, antes de descontar la deuda que poseen, alcanzaron los 1,891 billones de euros en 2013, un 9,1% más que el año anterior.

MAYOR PROPENSIÓN AL AHORRO

Tal y como apuntó a la agencia 'Efe' Javier Urones, analista de XTB, la mayor propensión al ahorro, el descenso en los gastos y una escasa fluidez de crédito son los motivos a los que cabe achacar este aumento en el incremento de la riqueza de las familias españolas. “La actual crisis financiera que estamos atravesando ha impactado con fuerza en la mentalidad de los particulares, que disponen ahora de una propensión al ahorro mayor que en los años anteriores de ciclo económico expansivo”, explica.

En su opinión, todos estos factores se traducen en unos gastos inferiores y, por tanto, un descenso en las solicitudes de crédito al consumo, a lo que hay que añadir la “poca disposición” por parte de las entidades financieras a conceder financiación.

MÁS DINERO EN SEGUROS

Del total de la riqueza de las familias, la gran parte del ahorro de los hogares se encuentra en efectivo y depósitos, que alcanzan los 882.115 millones de euros, un 2,6% más que hace un año. Mientras, en acciones y participaciones las familias españolas atesoran un total de 644.479 millones de euros, lo que supone un 34,1% más que el año anterior.

En reservas técnicas de seguros, que suman 294.672 millones de euros, las familias han aumentado un 6,1% su participación, mientras que en los valores distintos de acciones, con 21.183 millones de euros, la han reducido en un 63,5%.