Indicó que aunque la cifra de global de partícipes puede considerarse adecuada (bajó el pasado año, un 3,2% hasta 10,03 millones, ya que no entran nuevos que sustituyan a los que se jubilan), no lo es tanto la de los partícipes “activos” que realizan aportaciones.

En este sentido, Colombas afirmó que hay todavía un trabajo que realizar para fomentarlas. “El esfuerzo del ahorro periódico es una asignatura pendiente”, indicó.

Un comportamiento mucho mejor han tenido en 2013 las instituciones de inversión colectiva. Según explicó Javier Palomar, presidente de la Agrupación de IIC de Inverco, estos productos se han visto favorecidos por los límites a la rentabilidad de los depósitos y su patrimonio aumentó el pasado año un 23%, con un volumen de aportaciones netas de 37.000 millones. Las perspectivas son igualmente positivas para el presente ejercicio, con la previsión de crecimiento patrimonial del 13,5%.

Los fondos de inversión han sido el activo financiero que logró captar el mayor interés inversor de las familias durante el año. Al respecto, el informe de Inverco constata que la riqueza financiera o ahorro financiero neto (diferencia entre activos y pasivos financieros)  habría aumentado en 2013 un 17,4% superando ya el billón de euros (1,05 billones de euros), debido tanto a la reducción estimada de 50.000 millones de euros en los pasivos financieros como al incremento del volumen de activos financieros  (en gran parte como consecuencia de la revalorización de los activos invertidos en acciones y fondos de inversión).

El informe prevé que en 2014, si se consolidan las perspectivas de crecimiento de la actividad en España, “y se confirma la incipiente mejoría del mercado laboral puesta de manifiesto a finales de 2013”, podría empezar a repuntar la renta disponible de los inversores, “permitiendo una mejora del ahorro financiero”.