La correduría asevera que hasta ahora estas empresas proporcionaban su trabajo en una determinada instalación o edificación, afrontando cierto grado de riesgo económico al condicionar los servicios prestados a la obtención real de ahorros de energía. “El riesgo era no alcanzar los índices propuestos, lo que suponía asumir, en muchas ocasiones, la diferencia entre los costes obtenidos y los garantizados”, matiza el comunicado.

Con esta nueva póliza se ofrece un paraguas de cobertura y se asume el desfase del consumo garantizado, con lo que el cliente tiene cubierto el ahorro, “sin correr ningún riesgo, ya que se ofrece la seguridad de devolución en una compañía española de primera línea, evitando así las posibles insolvencias o incidencias de instaladores y ESES”.

Las empresas que quieran adherirse a este sistema han de cumplir con un sistema de homologación bajo parámetros como: auditoría energética, diseño del proyecto y establecimiento de las garantías de ahorro, contrato de desempeño, implantación del proyecto, operación y mantenimiento del proyecto, control periódico, medición y verificación.