El accidente del vuelo de Air France que desapareció el pasado 1 de junio cuando sobrevolaba el Atlántico podría convertirse en el siniestro aéreo más caro desde que, hace ocho años, un aparato de American Airlines se estrelló en Nueva York, provocando 265 muertos y un coste de 600 millones de dólares (428,23 millones de euros). En el accidente de Air France han fallecido 228 personas, y las familias tienen derecho al menos a una compensación de 150.000 dólares (107.060 euros) por cada pasajero, según recoge la prensa.

La agencia Bloomberg ha informado que AXA CORPORATE SOLUTIONS, como entidad que encabeza la cobertura de Air France-KLM (en la que también participan ALLIANZ y AIG), está dispuesta a negociar un pago adicional, según Patrick de La Morinerie, de la División de Aviación de la filial del grupo galo. La aseguradora ya ha comenzado a notificar a los familiares que pueden recibir un pago adicional de unos 24.000 dólares por víctima, una oferta obligatoria por un tratado internacional sobre los derechos de los viajeros de avión.

Stephen Riley, director ejecutivo de GLOBAL AEROSPACE UNDERWRITERS MANAGERS, que tiene un 7,5% de la cobertura del avión siniestrado, reitera  que “será la mayor pérdida para el sector de los seguros por un accidente de aviación desde el de 2001” de American Airlines.