Así se desprende del Informe Disrupción y Crecimiento, elaborado por KPMG, en base a una encuesta a más de 1.200 consejeros delegados de grandes empresas de 10 países y que hoy recogen diversos medios.

En concreto, el 78% de los altos directivos españoles reconocen este dato. En la lista de preocupaciones, llama la atención que la ciberseguridad haya caído al puesto cinco en la lista, teniendo especialmente en cuenta los ciberataques masivos de las últimas fechas. Las entrevistas, realizadas hasta el 11 de abril -un mes antes del ciberataque masivo- ponen de manifiesto que en España la ciberseguridad en las empresas sólo se ha incrementado del 20% al 22%, mientras que a nivel global se ha pasado del 25% al 42%.

En cuanto a la principal preocupación para los CEO españoles este año, el informe revela que es el riesgo operacional, ligado al proteccionismo y referente a factores que impactan en la operativa de negocio, como la subida del precio de materias primas, problemas en la cadena de suministro, etcétera. Otras amenazas que lastran la confianza de los directivos tienen que ver con la fiscalidad. El 74% prevé un incremento de la presión fiscal en los próximos tres años.

El 82% de los consejeros delegados se muestra muy optimista sobre el crecimiento económico en España, frente al 68% en 2016 y al 79% de media de otros países. En este cambio de escenario en el que las previsiones de crecimiento de la economía española apunta a que esta podría superar el 3% este año, los directivos españoles le han perdido el miedo a la disrupción tecnológica. El 70% la ve como una oportunidad y la digitalización es la principal prioridad, con el foco puesto en atraer talento estratégico y en la transformación del modelo de negocio, con nuevos productos o servicios.