Aun así, el 97% dice cumplir con sus obligaciones laborales siempre o casi siempre. Esto lo hacen sacrificando otros aspectos de su vida, saliendo más tarde del trabajo o comiendo en menos tiempo del que deberían.

Los principales motivos de esta presión por llegar a tiempo se deben a que la agenda es poco realista o demasiado demandante (30%), a retrasos debido al tráfico (28%), o, en menor medida a una mala planificación por parte de la oficina (10%).