Son resultados del estudio ‘La internacionalización de la empresa española. Oportunidades y Riesgos’ elaborado por la Universidad de Alcalá para el Área de Seguros y Previsión Social de Fundación Mapfre y que se presentó ayer en Madrid de la mano de Jesús Martínez Castellanos, consejero delegado de MAPFRE EMPRESAS, y Antonio García Tabuenca, uno de los autores de esta obra. Asimismo, se ha contado con David Valle Rodríguez, director Gerente de Metalúrgica Madrileña, que ha contado de primera mano y de manera muy cercana, incluso levantándose de la mesa para usar un paralelismo sobre el confort de quedarse en España y salir al exterior, la apuesta de esta empresa por dar el salto internacional en los años 70. 

Prácticamente la mitad de las empresas españolas que ha iniciado una aventura internacional ha conseguido rentabilizar su inversión en menos de cinco años y el porcentaje que representa el negocio internacional sobre la facturación total se está incrementando considerablemente. De esta forma, más de la mitad de los ingresos de seis de cada diez empresas internacionalizadas proviene de fuera de España. Del total de empresas internacionalizadas, el 62% lo hicieron antes del año 2000, mientras el resto iniciaron este proceso de 2001 en adelante. Aunque este proceso continuará en el futuro, solo el 8% de las empresas encuestadas tiene previsto salir al exterior en un plazo corto de tiempo.

Por sectores, más de la mitad de las empresas que tienen actividad en el exterior pertenecen al sector industrial, seguido por el sector agrario (23,3%). El comercio concentra el 16% de las empresas internacionalizadas y el 5% corresponde a constructoras, un porcentaje pequeño que se explica por el elevado número de empresas que se dedican a esta actividad. No obstante, García Tabuenca matizó que la mayor parte del tejido productivo español no ha dado el salto competitivo fuera de su marco local,  “ya que la gran mayoría no ha variado su reducido tamaño empresarial, con lo que sus posibilidades de participar en la internacionalización han sido escasos”. El 85,5% de la muestra de empresas encuestadas en este trabajo declaran que no tienen previsto iniciar procesos de internacionalización en los próximos cinco años, y solo lo contempla el citado 8%. 

EUROPA PIERDE ALGO DE PESO COMO DESTINO DE LAS EXPORTACIONES ESPAÑOLAS

El informe pone de relieve que, según los últimos datos disponibles, en 2012 alrededor de 137.000 empresas españolas (un 15% del total de compañías) tuvieron alguna actividad en el exterior y esa cifra representa un incremento del 11,4% respecto al año anterior. El valor de esas exportaciones superó los 222.643 millones de euros, una cifra que significa más del 21% del valor del PIB. Una buena noticia que tal y como se destacó en la presentación es el camino a seguir: “Es fundamental hacer esfuerzos para aumentar la diversificación de la base exportadora de los diferentes sectores, tradicionales y emergentes”. También se puso el acento en la necesidad de crear un marco de políticas de estímulo a la internacionalización.

Otro dato que llama la atención es que Europa ha perdido peso en cuanto al destino de las exportaciones españolas y ha pasado de representar el 70,7% en 2007 al 62,8% 2012. Las exportaciones a Alemania, sin embargo, se han incrementado en más de un 17% en este periodo. Todos los destinos fuera de la Unión Europea han aumentado el peso que tienen en las exportaciones españolas. Así, en Asia se ha pasado del 6,1% en 2007 al 8,5% en 2012 y en África del 4,4 al 6,8% en ese periodo.