En 2015 se registraron 289.721 altas de pensiones de jubilación, lo que supone un descenso del 2,9% respecto al año anterior. Según datos de la Seguridad Social, es la menor cifra desde el ejercicio 2011, cuando se contabilizaron 286.143 nuevos retirados. Solo en dos años, 2012 y 2013, se superaron las 300.000 altas. Desde entonces, la cifra no ha hecho más que bajar.

Con estos datos en la mano, desde El Economista se destaca la reforma del sistema de la Seguridad Social aprobada en 2011, pero en vigor desde el 1 de enero de 2013, parece que va cumpliendo uno de sus objetivos: que se modere el ritmo de crecimiento del número de pensiones. Cuando se aprobó la reforma, el número de pensiones aumentaba a un ritmo del 1,6% anual y el gasto, al 4,9%, mientras que en 2015 lo han hecho a un ritmo del 0,77% y del 2,7%, respectivamente.

Sin embargo, advierte el diario, otro objetivo que planteaba la reforma, que era el de alargar la vida laboral de los trabajadores, parece que no se está cumpliendo. Los datos de la Seguridad Social muestran que, de los más de 289.000 nuevos jubilados en 2015, más de 126.000, el 44% del total, se retiró antes de tiempo. Es decir, a pesar de que la edad legal de jubilación subió a 65 años y 4 meses, casi la mitad se jubiló sin llegar a los 65 años.

Noticias relacionadas

El crecimiento del gasto en pensiones públicas se modera