El informe muestra la existencia de un gran déficit en el consumo de frutas, verduras y hortalizas (21,19 raciones semanales, frente a una media de 35 aconsejadas por los nutricionistas). El director médico de la aseguradora, José María Hernández Briones, destaca que "queda patente la relación entre un menor consumo de estos alimentos y un mayor peso de los pequeños".

También está demostrada la relación del sobrepeso y la obesidad con la mayor ingesta de chucherías, caramelos, dulces o bollería. La ingesta de alimentos preparados y procesados (refrescos, snacks, cereales azucarados, pan de molde o comida rápida) también provoca obesidad. A esto influye, asimismo, la forma de cocinar los alimentos: a mayor utilización de la fritura, mayor peso de los niños, cuando con la cocción sucede lo contrario. Pan, pasta, arroz, legumbres tiernas y cereales forman el grupo de alimentos que más consumen los niños en España.

El estudio de CASER muestra que la crisis ha modificado la alimentación del 6,6% de los niños, con más marcas blancas (más baratas) y menos consumo de pescado y carnes rojas.

También desmonta el mito de los comedores escolares, donde se alimenta el 25,76% de los niños. "No existen grandes diferencias entre su alimentación y la de los niños que comen en casa", señala el estudio. El director médico de CASER critica que los colegios digan que fomentan la alimentación saludable, pero luego cuenten con máquinas expendedoras de todo tipo de bollería.

Muchos padres no se preocupan por analizar los menús que se les facilita desde el colegio para completarlos de la forma adecuada en casa. "Hay muy poca autocrítica de los padres sobre la alimentación de sus hijos", señala Hernández Briones. El 58,4% de los padres (el 56,4%, con hijos con sobrepeso, y el 50,3%, con obesidad) reconoce que no compra alimentos bajos en grasa, lights o desnatados.

CASER recomienda realizar cinco comidas al día. La ingesta de alimentos a media mañana y la merienda son fundamentales para los más pequeños. El 95,2% de los niños españoles merienda, pero el 29,4% toma con frecuencia alimentos preparados, porcentaje que asciende hasta el 44,1% en el caso de los niños con obesidad.