"Sin embargo, estas normas mínimas comunes no deben impedir que se apliquen prácticas más estrictas a nivel nacional", recuerda la autoridad de seguros en un comunicado. De hecho, las autoridades europeas o nacionales podrán solicitar posteriormente más información, una vez presentados los informes periódicos, si lo estiman pertinente.

Las normas mínimas comunes especifican los siguientes aspectos:

  • Solicitud de revisiones: cuándo las autoridades o bancos nacionales deben solicitar a las instituciones financieras que revisen los datos presentados anteriormente.

  • Sincronización: los mismos datos deben estar disponibles en todo momento para todas las instituciones nacionales y europeas.

  • Puntualidad: el momento en que las autoridades y bancos nacionales deben enviar las revisiones a EIOPA y al BCE, respectivamente.

  • La necesidad de revisiones históricas: cuando se identifica un problema que llevaría a revisiones significativas y que también afecta a datos ya enviados y cómo proporcionar dichas revisiones.

►Acceso a la publicación de EIOPA y Banco Central Europeo sobre los informes.