Los test de este año se centran en dos grandes riesgos de mercado: un prolongado entorno de bajos rendimientos; y el llamado ‘doble golpe’, es decir, un impacto negativo en los precios de los activos combinado con una baja tasa libre de riesgo.

El ejercicio se centra en el negocio a largo plazo realizado por entidades (no hay grupos de seguros). Con el fin de incluir un mayor número de pequeñas y medianas aseguradoras, el objetivo de la participación se incrementó de un 50% en 2014 a una cuota del 75% de cada mercado nacional en términos de provisiones técnicas de Vida.

Para limitar la carga sobre la industria, EIOPA aprovecha este ejercicio para recoger al mismo tiempo información sobre el patrimonio de Solvencia II y las medidas de garantías a largo plazo (LTG). Esta recolección de información es parte de la revisión obligatoria a realizar por la autoridad europea según la Directiva de Solvencia II, si bien no está relacionada con las pruebas de resistencia.

15 de julio, fecha límite para remitir la información a los supervisores nacionales

La fecha de lanzamiento del ejercicio (24 de mayo de 2016) se ha adelantado así una semana sobre lo inicialmente previsto (31 de mayo de 2016) para permitir que las compañías de seguros participantes tengan más tiempo para completarlo. Desde EIOPA se publicarán semanalmente información para resolver posibles dudas y aclarar consultas de las entidades participantes.

La fecha límite para la presentación de los resultados a las autoridades nacionales competentes será el 15 de julio de 2016. Los resultados en toda la UE de esta prueba de esfuerzo se darán a conocer en diciembre, de forma anónima y/o conjunta. 

Gabriel Bernardino, presidente de EIOPA, afirma: “El difícil entorno macroeconómico actual tiene que ser reconocido en este ejercicio. Por lo tanto, EIOPA ha decidido llevar a cabo escenarios de estrés severo. Estoy seguro de que los resultados de la simulación de este tipo de perturbaciones va a darnos una foto ‘de alta resolución’ del sector y sus vulnerabilidades más críticas. Tenemos que ver las cuestiones que requieren una atención especial para la supervisión y la respuesta a los potenciales riesgos sistémicos a nivel europeo. Por lo tanto, este ejercicio no se centra solo en que no se cumplan los requisitos de capital, sino también sobre las implicaciones para la estabilidad financiera en esos escenarios”.