“La capacidad de los servicios de pasaporte debe implicar una supervisión sólida de tales actividades en toda la Unión”, ha argumentado.  “Solo una respuestas europea firme puede contrarrestar los efectos negativos y proporcionar al consumidor protecciones adicionales”, ha reseñado.

Bernardino ha defendido que la regulación de EIOPA debería reforzarse “con un mandato de actuación más intrusivo cuando detecte señales de riesgos de fallos transfronterizos”.  “Con el fin de permitir que la autoridad europea actúe de forma preventiva, las autoridades nacionales de supervisión deberían estar obligadas a notificar a EIOPA con la suficiente antelación en el caso de que las empresas experimenten un deterioro de sus condiciones financieras con posibles efectos transfronterizos”.

“Es preciso reforzar la independencia operativa de los supervisores nacionales”

Por otro lado, ha puesto el foco en la necesidad de reforzar el papel de EIOPA en lo que se refiere a la independencia de la supervisión. “Los principios fundamentales de supervisión han cobrado aún más importancia en el marco de Solvencia II. Es fundamental que los supervisores nacionales sean independientes desde el punto de vista operativo y que rindan cuentas del ejercicio de sus funciones y poderes”.

Y concluía: “Los supervisores deben tener facultades y recursos adecuados, de manera que puedan desempeñar sus funciones y ejercer sus facultades de manera independiente.  La cuestión de las capacidades de supervisión va más allá del contexto nacional, ya que también afecta a todo el mercado interior.  Por lo tanto, es preciso reforzar la independencia operativa, la transparencia y la responsabilidad de los supervisores nacionales, proporcionando un marco europeo sólido con un papel claro de EIOPA en la evaluación del cumplimiento de dicho marco”.

Directrices sobre Productos de Inversión Basados en Seguros (IBIPs)

Por otra parte, EIOPA ha hecho públicas las Directrices sobre Productos de Inversión Basados en Seguros (IBIPs), donde los riesgos asociados son “difíciles de entender para el cliente”. Estas guías se han desarrollado en conformidad con los apartados 7 y 8 del artículo 30 de la Directiva de Distribución de Seguros (IDD) y se aplican a las ventas ‘sólo de ejecución’.

Asimismo, desde la autoridad se detalla que estas guías se aplicarán a los IBIPs que son “típicamente vendidos por teléfono o en línea y donde el distribuidor de seguros no proporciona asesoramiento ni verifica el conocimiento del cliente sobre el producto y los riesgos involucrados al mismo”.

El objetivo de este documento es minimizar el riesgo de que los consumidores se vean perjudicados por la venta indebida de estos IBIPs, al tiempo que se establece un marco adecuado para permitir las ventas de productos ‘solo de ejecución’.  Con estas directrices, además, EIOPA apoya a las autoridades nacionales y a los distribuidores de seguros en la evaluación de los productos con respecto a este marco.

Las guías incluyen criterios para identificar las características de los productos considerados difíciles de entender para el cliente.  Por ejemplo, se refieren a la naturaleza de los gastos pagados por el cliente y a la capacidad del cliente para recuperar el producto antes de su vencimiento.  Los IBIPs que incluyan tales características no serán elegibles para la venta a través de ‘solo de ejecución’. 

Las directrices se traducirán a todas las lenguas oficiales de la Unión Europea.  En un plazo de dos meses a partir de la publicación de las versiones traducidas, las autoridades nacionales de competencia deberán confirmar a EIOPA si cumplen o no las presentes directrices.

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