Por este motivo, desde la EIOPA se recomienda extender esta clase de activos de dos maneras: en primer lugar, para permitir que ciertas empresas de infraestructura puedan calificar el tratamiento de los proyectos de infraestructura siempre que exista un nivel equivalente de riesgo; en segundo lugar, para crear un tratamiento diferenciado y por separado para inversiones de capital en sociedades de infraestructura de alta calidad. Para aquellas corporaciones que tienen un perfil de riesgo menor, se propone reducir las cargas de riesgo para las inversiones de capital.

Por otra parte, la autoridad europea recuerda que los aseguradores están obligados a realizar una diligencia adecuada, establecer procedimientos escritos para monitorear el desempeño de sus exposiciones y realizar una prueba de esfuerzo en los flujos de efectivo y en los valores de las garantías que respaldan su inversión.

"Después de haber realizado un anális cuidadoso, se propone una mejora basada en el riesgo de la clase de activos de Solvencia II para las inversiones en infraestructuras de alta calidad con respecto a las empresas de infraestructura", afirma Gabriel Bernardino, presidente de EIOPA. "En la medida de que las inversiones en infraestructura pueden ser complejas- añade- requieren un tratamiento prudencial y conocimientos específicos de la gestión de riesgos. Cuando los riesgos se gestionan adecuadamente, nuestras propuestas ayudan a las aseguradoras a que coincidan con sus obligaciones a largo plazo, para aumentar la diversificación de la cartera y, por lo tanto, mejorar la protección de los asegurados y apoyar el objetivo estratégico de construcción de una Unión de Mercados de Capital dentro de la UE".