Las aseguradoras No Vida de Estados Unidos tuvieron que hacer frente el pasado año al pago de 25.200 millones de dólares (19.416 millones de euros) en indemnizaciones por daños provocados por catástrofes naturales en el país, según las estadísticas avanzadas ayer por la Insurance Services Office (ISO).

Esta cifra convierte a 2008 en el cuarto ejercicio de la última década con más pérdidas aseguradas por catástrofes, y el año más costoso para el seguro estadounidense desde 2005, cuando el huracán ‘Katrina’ y otras tormentas tropicales dejaron más de 62.000 millones de dólares (47.770 millones de euros) en daños asegurados. Los datos de 2008 contrastan con los del ejercicio anterior, en el que las catástrofes apenas dejaron 6.700 millones (5.162 millones de euros) en pérdidas aseguradas.

La ISO señala que, el pasado año, las aseguradoras realizaron 3,9 millones de pagos a clientes por daños en 40 Estados; se registraron 37 catástrofes. Fueron los huracanes los que provocaron aproximadamente la mitad de las pérdidas aseguradoras, con un coste para el sector de 13.300 millones (10.247 millones de euros). Otros siniestros, como tornados, inundaciones o granizo, dejaron en conjunto unos daños asegurados de 10.500 millones (8.090 millones de euros).

Texas fue el Estado que registró el mayor coste, con indemnizaciones valoradas en más de 10.000 millones (7.705 millones de euros).

Hay que recordar que la ISO define catástrofe como el siniestro que causa pérdidas en propiedades por encima de los 25 millones de dólares (19,26 millones de euros) y que afecta a un número significativo de asegurados y compañías.

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