Sobre esta regulación hay organizaciones representativas de la mediación que consideran que es más importante regular bien que hacerlo de forma rápida y piden que no se dé un paso atrás en la redacción de las leyes. Esta postura la defendieron José Mª Campabadal y Domingo Lorente, presidente y secretario general del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros, respectivamente. Sobre esta cuestión José Mª Campabadal subrayó que “si no hay contrato no es mediador” y aclaró que desde la institución que presiden no pretenden poner puertas al campo, “pero no estamos de acuerdo en que se compare con un corredor”, a lo que añadió, que es como confundir “una calculadora con un matemático”. Sin embargo, Pedro Piris, secretario general de E2000, agradeció la reflexión que desde la DGSFP se está realizando sobre el tema de los comparadores y añadió que la organización a la que representa ve “bien lo que está haciendo la administración” y manifestó que consideran importante que, a los que no lo son, se les pida que “se transformen en mediadores, hay que hacer algo y darles una normativa puede ser positivo”.

DE AUXILIAR EXTERNO A AUXILIAR ASESOR

Raúl Casado también habló de las modificaciones que en la DGSFP se está planteando sobre las funciones que realiza el auxiliar externo. La idea fundamental de la reforma, dijo, “es simplificar el régimen de esta figura y que las funciones que puedan realizar sean las que establezcan las partes, recogidas en un contrato mercantil”. Cuando estos cambios se aprueben el registro administrativo de los auxiliares externos se derogará y será sustituido por un libro registro que llevará el mediador, lo que permitirá el control. Sobre las incompatibilidades de esta figura indicó que serán las aplicables al mediador para el que trabaje.

Por su parte, en su intervención Antonio Rego López, abogado y socio de Garrigues, se mostró muy crítico con la nueva revisión de los funciones del auxiliar externo, ya que según indicó no hubiesen sido necesarias todos los cambios realizados con anterioridad “para volver a la casilla de salida”. En su opinión la nueva modificación va encaminada a crear “una figura refugio” a la que se puedan incorporar corredores y corredurías que, por no tener el volumen de negocio suficiente, no pueden seguir operando en el mercado como corredores; estos profesionales “encontrarían cobijo en la figura del auxiliar asesor”. En este sentido afirmó que en los contratos modelo se están “moviendo” no se “recoge qué pasa con los derechos de clientes”. En esa línea crítica se preguntó por qué se deja que los auxiliares asesores realicen determinadas funciones y no se les otorga la categoría de mediación, a lo que añadió que por qué no se crea una nueva figura de mediación. A su juicio “se habla de simplificación” a la hora de abordar esta modificación, pero no se dice cuáles van a ser las limitaciones para la libertad de pacto. Una indefinición de esta cuestión “generaría inseguridad y falta de claridad”. Concluyó subrayando que es “una quimera”.

CONTRATOS DE PÓLIZAS COLECTIVAS

Los cambios que se realizarán en lo referente al Análisis Objetivo, también fueron mencionados por Raúl Casado, que recordó que será el tipo de riesgo el que condicione el número de pólizas que se analicen. También indicó que se regularán los PRIPs a nivel nacional, si el proyecto culmina en 2014 habrá que trasponerlo, ya que esta afecta sobre todo a la información que hay que facilitar al cliente en relación a los seguros de Vida Ahorro. Sobre este último, Domingo Lorente apuntó que en nuestro país no hay mediadores especialistas en seguros con componente de inversión, hay que mediadores que hacen de todo Vida y No Vida.

Sobre la reforma del Código Mercantil, Casado dijo que se trata de un proyecto piloto del Ministerio de Justicia y que la DGSFP ha realizado un trabajo muy activo para plantear cuáles son las directrices básicas que el Código Mercantil necesitaría incorporar relacionadas con la Ley de Contrato de Seguro, “el sector conoce las líneas claves que, en este sentido, se están tratando”.

José María Muñoz , catedrático de Derecho Mercantil y socio de Garrigues, habló sobre cómo afectaría la modificación del Código Mercantil a la Ley de Mediación indicando que, según el proyecto actual, derogaría los artículos 10, 11 y 36 de esta y además se verían afectados por la revisión del régimen de contrato de agencia general y el contrato de corretaje. Sobre este último, aclaró que “está totalmente anticuado ya que no contempla algunas realidades como las AIPs, agencias de viajes o publicidad”. Sobre los agentes indicó que hay tres puntos que él considera capitales: la exclusividad, la extinción de preaviso y las indemnizaciones. A su juicio quedan pendientes de enfocar: los derechos de cartera, el carácter disponibilidad del deber de fidelidad y, desde el punto de vista contractual, “no se toca el régimen de los auxiliares ¿qué contrato les une?”, comentó

En cuanto a los corredores llamó la atención sobre “definición nefasta” que se hace en el Código Mercantil y entre las carencias que ha detectado en este ámbito citó: que no se incorporan algunas reglas actuales de la ley de Mediación como honorarios comisiones, asesoramiento objetivo y el deber de informar; además no solventa el derecho a la comisión vinculado al cobre de prima, cambio de mediador de una anualidad a otra, derecho posteriores a la extinción de la carta de condiciones y disposición de la cartera. También se indicó que sería necesario que el Código Mercantil regulase los contratos de pólizas colectivas, ya que a veces se están utilizando de forma incorrecta.

REVISAR QUÉ ESTAMOS HACIENDO

Domingo Lorente afirmó no entender la urgencia que existe por aprobar algunas normas tanto a nivel nacional como internacional. En su opinión la urgencia está reñida con la “bondad de la norma” y planteó que tal vez sería bueno hacer un parón y revisar todo lo que estamos haciendo. Así se preguntó por qué no se empieza a hablar de distribución, ya que en ella entrarían figuras como las agencias de suscripción, los comparadores o las corredurías mayoristas. También llamó la atención sobre la falta de regulación en lo relativo al cambio de mediador. En otro aspecto, reconoció que con la trasposición de la Directiva de 2002 surgieron problemas porque no se entró en lo que son las figuras en cada país y “esto no se resuelve en la IMD 2 porque tampoco se aborda ese tema”. “Nadie ve necesaria la IMD2, agregó, pues previamente tendría que haber una armonización en los mercados y aún no existe un contrato europeo o europoliza y esto tal vez tendrán que ser pasos previos”. En cuanto al aspecto transfronterizo dijo que a nosotros no nos afecta pues “el que se mueve es el cliente” y citó dos preocupaciones que existen a nivel europeo: una que no se respete el nivel de competencia real entre todos los canales y, otro, de que se amplíe el ámbito de aplicación sin proporcionalidad. En cuanto al parón que se ha producido en la IMD2 durante la presidencia lituana, indicó que puede que se recupere con la próxima presidencia y tal vez para finales de año se vote en el Parlamento europeo para continuar con su desarrollo; “se han presentado 300 enmiendas lo que demuestra preocupación”.

VINCULACIÓN DE PRODUCTOS

Covadonga Díaz Llavona, profesora de la Universidad de Oviedo, aludió a la vinculación de productos y mediación de seguros por entidades de crédito, explicando qué se entiende por vinculación y destacó que, en este sentido, “existen realidades muy diversas”, como ejemplo explicó en qué consiste la vinculación cerrada, la subordinación y la abierta. Nuestra ordenación, afirmó, “siempre se refiere a la subordinación”. Asimismo, matizó que “la venta vinculada es lícita siempre que se respete la legislación vigente” y aseguró que “no existe una regulación uniforme y hay contraposición de posturas; los que están a favor consideran que mejora la oferta para el cliente y facilita la contratación sin necesidad de cambiar de proveedor; mientras que los que se muestran en contra consideran que falta trasparencia y comparación y que reduce la competencia en el mercado”. También llamó la atención sobre la regulación en materia de vinculación de productos que ya existe en Francia, Italia, Bélgica y Dinamarca concluyendo que, en su opinión, “la tendencia a futuro es la restricción de la vinculación”, aunque de momento “en la regulación de la UE no hay ninguna disposición específica más allá de lo establecido en las normas de competencia y competencia desleal”. A lo largo del coloquio se indicó que en Reino Unido la polémica se está centrando, más que en los productos vinculados, en si los productos que se venden son los que el cliente necesita, tema que va relacionado con la venta de determinados servicios junta a coberturas, en algunos productos.

Jorge Moreira, abogado y socio de Garrigues, llamó la atención sobre la importancia de evitar los problemas que surgen a la hora de legislar por la confusión que existe entre conceptos como distribución y mediación, a los que ahora la Directiva de Solvencia II añade el de externalización. También dijo que es positivo utilizar con precisión términos como asesoramiento, información y distribución. También habló sobre la regulación de los comparados, telemarking, agencias de suscripción y agentes vinculas. .

La jornada concluyó con una mesa redonda, moderada por José Mª Muñoz, en la que intervinieron José María Campabadal, presidente del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros; Rodrigo Fernández-Avello, presidente de AMAEF; Martín Navaz, presidente de ADECOSE; Reinerio Sarasúa, presidente del Colegio de Mediadores de Asturias y miembro de la Comisión de Agentes y vocal de la Comisión Permanente del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros, y Pedro Piris, secretario general de E2000.

Entre otros aspectos ya comentados cabe destacar que Navaz indicó que a futuro se debatirá sobre la colaboración entre las diferentes figuras y las comisiones variables; Campabadal llamó la atención sobre los compartimentos estanco que, en el ámbito de la Mediación, tenemos en nuestro país; y Fernández-Avello pidió estabilidad jurídica, pidiendo que no se modifique la normativa de forma continua. Todos abogaron por “paz para poder trabajar”.