La salida del consejero delegado de AVIVA se produce una semana después de que más del 50% de los accionistas del grupo rechazaran, en la Junta General, las condiciones salariales de la Dirección del grupo. En medio de una continuada polémica en Reino Unido por los salarios de los directivos del sector financiero, el propio Moss ya rechazó un aumento de casi el 5% de su sueldo, cifrado en 960.000 libras (1,17 millones de euros) anuales.

McFarlane ha señalado que su prioridad será recuperar el "respeto de nuestros accionistas" y buscar a la mejor persona para ocupar el puesto de consejero delegado.

Cabe recordar que los accionistas de AVIVA rechazaron el lunes, en la celebración de la Junta General, las condiciones salariales de la Dirección del grupo. Según el recuento preliminar, más de un 50% de los accionistas votó en contra de la propuesta de salarios e incentivos para los directivos, aunque el voto es no vinculante, frente a un 41% que votó a favor y un 9 % que se abstuvo. Los accionistas están particularmente enojados con las condiciones del actual consejero delegado para Reino Unido, Trevor Matthews, que tiene un salario de 720.000 libras (878.400 euros) al año y recibió una prima de 45.000 libras (54.900 euros) tras un solo mes de trabajo.